Erenezaar

Dios del sigilo, La Sombra

Símbolo: Unos labios cosidos con cadenas
Plano: Plano elemental de tierra
Alineamiento: LM
Ámbitos: Emboscadas, Pícaros, Rastreadores
Dominios: Ley, Suerte, Mal, Codicia, Equilibrio, Ilusión, Mentalismo, Sueño, Tiranía
Arma predilecta: La Muerte Silenciosa (Shuriken)

Apagando lentamente las fuentes de luz, y llenando el lugar de lánguidas y tenebrosas sombras, Erenezaar aparece como un delgado ser, sin cuerpo, caminando por el piso y las paredes, listo a escabullirse en cualquier instante. Luego de asesinar al dios de la tierra, Erenezaar tomó como propio el plano elemental de tierra.

Dogma

El silencio y las sombras, mi escudo y mi arma. No habrá diálogos ni introducciones, raudo y sin hacer ruido, cegaré a mi objetivo, solo de mi me valdré, ni en mi padre me apoyaré, pues la muerte nunca será mi aliada.

Historia

En su cárcel y lejos de quedarse impávido, Tehamú comenzó a planear, a maquinar y a elaborar en silencio un plan para vengarse de los Primordiales, con parte de la sabiduría robada a Lerman por sus hijos, Tehamú entendió que algunos dioses, podían ser creados por otros, así continuó planeando, año tras año, hasta tener un plan para acabar con un Primordial. Nancrix, la única visita esporádica que tenía Tehamú decidió ayudarlo, matando una parte de éste, una parte que se adhirió a ella como una sombra y la seguiría hasta cumplir su tarea.
Nancrix se movió entre sombras acompañada de Diablos y Demonios, hasta el mismo plano elemental de tierra, ahora Nancrix parecía ser sigilosa como el viento e invisible a sus enemigos, mientras los infernales llamaban la atención de las criaturas del plano y del mismo Caever, Nancrix se abalanzó sin piedad sobre él, cegando su vida de un tajo. En aquel momento, la sombra dejó de seguir a Nancrix para tomar forma de un nuevo dios, así nació Erenezaar.

Erenezaar

El olvido creador jogike jogike