Ázafhel

Diosa de la Magia, La Guardiana

Símbolo: Un pergamino con 7 manchas de tinta
Plano: Marzakha
Alineamiento: LN
Ámbitos: Adivinación, Conjuros, Escribas, Secretos
Dominios: Ley, Magia, Saber, Convocación, Creación, Dominación, Hechizo, Ilusión, Liberación, Oráculo, Portal, Purificación, Rúnico
Arma predilecta: La Jaula Infalible (Bastón)

Indecisa en su vestir y qué color usar, Ázafhel, aparece como una ninfa translúcida, donde lo que viste lo determina la criatura que la mira, sus ojos no muestran pupila alguna, viéndose totalmente blancos. En su interior brilla una gema diminuta, que representa el moldeo del zeclón puro hecho por Ázafhel.

Dogma

Soy el instrumento por el cual corre la magia, soy la capa que me cubre, la visión que me previene, el aliado que me apoya, el enemigo que controlo, la materia que destruyo, la percepción que altero y el mundo que transformo.

Historia

Ázafhel, de un modo similar a Lerman, se dedicó al estudio antes que las creaciones, solo que ella no estudió las criaturas ni los objetos creados por los demás dioses, sino que se enfocó en estudiar la manera en cómo cada dios creaba todo, en lo que ocurría con el zeclón, y lo que realmente permitía que un mar de zeclón, correctamente moldeado y canalizado, pudiera convertirse en un río, una montaña, o una criatura. De esta manera, Ázafhel pudo entender el poder real tras el zeclón, y comenzó a usarlo, al inicio, de la manera más sencilla, canalizando el zeclón para crear materia, duplicando las creaciones de cualquier otro dios, pero después pudo hacerlo para crear pensamientos, sonidos, imágenes y demás cosas hasta el momento inexistentes a través del zeclón. Pronto esta canalización, a la que Ázafhel llamó conjuros, le permitiría incluso tener visiones del pasado, respuestas del futuro y manipular la materia desde su más bajo nivel. A medida que los conjuros que usaba Ázafhel se tornaban más poderosos, se hacía más difícil controlar el zeclón, al punto que algunos conjuros demostraron tal poder, que destruyeron planos enteros, y podían inclusive destruir un dios mismo. Por esta amenaza y por la presión que hicieron los dioses a Ázafhel, ésta creó por medio de conjuros un plano, donde encerró todos los conjuros que sobrepasaban cierto nivel, según una escala que ella misma inventó, estos eran los conjuros de nivel de poder superior al 9, así evitaría que cualquier criatura, planar o divina, usara este poder.
A partir de la enseñanza de estos conjuros que hizo Ázafhel a los demás dioses, nació la magia, ya sea divina, en la cual el dios le permite a una criatura usar conjuros, o arcana, en la cual la criatura misma aprendió la manera de ser independiente.

Ázafhel

El olvido creador jogike jogike