El olvido creador

¿Paladín o Piñata? La historia de los incomprendidos

Pelear contra no muertos para Dummies

Templo Unhi Era
La exploración iba progresando a buen ritmo, los paladines cumplían cada uno con una labor específica: uno redacta el informe, otro vigila, otro prepara la tienda de campaña en lo que se piensa es el límite del “templo” para no afectar la zona, y Dante se encarga de velar por el bienestar de todos.

“Muchachos, cómo van las cosas? Ya está haciendo como hambre, qué tal si armamos el campamento?”
“Señor Dante, ya las tiendas están preparadas, dentro de poco tendremos la comida preparada”
“¡Viva Zechi!”

Mientras Dante desplegaba todo su esplendor y carisma como líder, el resto del grupo inspeccionaba la zona a fondo, procurando hallar cualquier indicio de lo que fuera, literalmente, ya que no tenían mucha pista de qué buscaban en realidad. De pronto, mientras investiga las ruinas de lo que se cree era el templo, Melinos logra divisar algunos patrones extraños en el entorno, con un poco de perspectiva se da cuenta que en varias zonas del lugar existen figuras labradas a partir de la naturaleza misma, los símbolos de Unhi Era (Pluma, Ojo, Gota, Hoja). Encuentra una especie de cuenco ceremonial y lo que parece ser un humanoide, al menos la mitad superior, que hasta ahora es el cadáver más completo que han podido hallar, lo demás eran trozos como manos o pies. Además, también encontró un algo que parece ser un manto ceremonial, notoriamente trabajado en su diseño. Melinos y Kuthruel son quienes poseen las habilidades de rastreo y detección más desarrolladas, así que ellos son quienes están liderando la exploración.

“Señor Kuthruel, esto de pronto nos sirve para algo, qué hacemos?”
“Eso parece ser un orco-ogro-osgo-cosa con ojos, pero el tamaño no cuadra… mejor nos lo llevamos y que un clérigo le pregunte”

El tiempo transcurría y la exploración parecía llegar a su fin en esta zona del bosque, no obstante, Melinos había detectado lo que parecía un sendero, apenas perceptible para alguien con sus sentidos, que se dirigía fuera del templo. Dio aviso al mago, y este decidió ir a explorar junto a los otros dos aventureros que habían venido a la campaña; Arpad, por su parte, estaba inmerso en otros asuntos y decidió quedarse con los paladines al lado del templo.

“Primero fue el huevo o el Kenku? Será que hay hembras Kenku? Armando campamento con fogata en templo de Unhi Era, algunos están aburridos de la vida…”

En otro lugar del bosque, Kuthruel, Filoprofundo, un tipo con un hacha, Odan, y la cartógrafa están explorando una zona que él ha descubierto gracias a sus tremendas habilidades de rastreo y agudos sentidos. Parece que este lugar es una especie de ciudadela natural, al mejor estilo druida: mimetizando su forma de vida con la naturaleza, aprovechando lo que les ofrece y conviviendo en equilibrio con su entorno. Ellos se disponen a explorar toda la zona que queda cerca del templo, mientras los paladines terminan de asentarse.

“Brbrbrbrbrbrbr, qué frío tan horrible. Échele leña al fuego, que se sienta Zechi, carajo!”
“Don Dante, la comida estará en poco tiempo, por favor espere un poco más”
“Está bien, buen trabajo. Ustedes no dejan que uno haga nada y uno queriendo ayudar, qué amables”

Todo era calma, frío y silencio, salvo por las armaduras de los paladines que interrumpían la calma con cada movimiento de estos, de repente uno de ellos logra notar algo en el firmamento.

“Uh? Oigan, eso allá arriba qué es?”
“Dónde? No veo nada, deje de inventar cuentos!”
“Que ahí está, vea, ahí, ahí!”
“Don Dante, usted ve algo?”
“Ah? Seguro no es nada, confíen en mi muchachos, más bien échele leña al fuego”

De un momento a otro, siete luces empiezan a descender sobre aquellas ruinas. A medida que avanzan se hacen más notables y fáciles de discernir. Unas criaturas con cuerpos delgados, la piel pegada de los huesos y aspecto etéreo que emiten un tenue resplandor se posan sobre aquella zona y fijan sus miradas sobre el paladín que las había visto, de inmediato él siente que su conexión con Zechi se pierde.

“Kuek! Qué está pasando?”

Las siete criaturas, casi de inmediato, empiezan a dibujar un circulo mientras levitan alrededor del punto central de las ruinas y a emitir unos sonidos guturales, tal vez algún cántico en idioma desconocido. El paladín sin conexión se aleja de a poco, mientras Dante, valiente, valeroso, carismático y poderoso líder sale a escena. Dante, los demás paladines, Melinos y Arpad reaccionan a su modo.

“Avisen a los demás que algo está ocurriendo!”
“Zechi, por qué me has abandonado?”
“O sea que ya no vamos a comer?”
“Argh, mi mami siempre decía que mejor fuera clérigo”
“Yo iré rápidamente a avisar a los demás!”
“Soy una sombra obscura, ahora me ven, ahora no me ven!”
“Uhh, huele a formol… mejor me alejo lentamente“

Uno de los paladines sale a toda velocidad hacia el lugar donde se encuentran los demás, mientras tanto, Dante comanda magníficamente a sus subordinados y Melinos, oculto en algún sitio del bosque, observa la escena. Arpad se ha ido alejando poco a poco hacia donde se encuentra uno de los grifos y empieza alejarse con él, esperando lo peor como buen superviviente.

“Estos bichos raros, por el poder de Zechi, los voy a cortar en pedazos!”
“Zechi, por qué me has abandonado!”
“Ya casi encuentro mis jabalinas”
“Si me escondo aquí y me quedo calladito, no me pasa nada”

Dante realizó algunas maniobras para encargarse de las criaturas, pero estas no parecieron darle importancia, sólo posaron sus ojos sobre él y entonces su conexión con Zechi se perdió. Justo en ése momento, Melinos recibió dos golpes fortísimos que lo tomaron por sorpresa y le hicieron gran daño al tiempo de hacerle sentir débil. Como acto reflejo, Melinos sale de su camuflaje y se aleja de la zona en dirección a los que están lejos de allí, la misma dirección en la que hace un momento un paladín había corrido. Arpad no pudo presenciar más que la escenas de aquellos espectros levitando, el terreno no le permitía tener muy buena visión.

“Pero qué car… vengan que aquí les tengo el cariño, de a uno y los atiendo a todos!”
“Wuah? Zechi, oh Zechi… dónde estás que no te siento?”
“Kuaaak! Huy, pero qué me acaba de golpear, AUCH. Suerte es que les digo!”
“Ya encontré mis Jabalinas!”
“Mala yuyu ,mala yuyu”

De un momento a otro, el paladín que había perdido su conexión con Zechi fue atacado de la misma sorpresiva y mortal manera que Melinos, sintiendo su vitalidad mermada y el impacto brutal que le generaba gran daño. Luego fue el paladin que tenía preparada las Jabalinas quien recibió el ataque, con efectos similares. Dante, advirtiendo el inminente peligro, heroicamente va en defensa de sus subordinados, les ordena que inicien la retirada hacia la zona de los grifos, ya que él se quedará en la retaguardia para protegerlos. Por su parte, Arpad había salido a toda velocidad a darle aviso a los otros sobre lo que ocurría:

“Zechi, por qué me ha… Ouch, Ouch, Kuaaak!”
“Aquí están las Jab… Uhg! Puaj!”
“Retirada, corran por sus vidas!”
“Mejor le digo a los otros, a ver si los pueden ayudar”

Mientras los paladines recibían golpes como piñatas, el otro paladin seguía corriendo hacia los otros para dar aviso, Melinos continuaba corriendo a toda velocidad hacia la misma dirección, Arpad ya había alcanzado a la otra parte del grupo, informado sobre las criaturas y recibido algunas pistas de lo que podrían ser, gracias a Kuthruel, acordaron verse en la zona de los grifos y no seguir arriesgando la vida, no les pagan tanto. Mientras Arpad estaba en su viaje de vuelta, Melinos alcanzaba al paladín en su carrera, avisando a los demás de lo sucedido. Al momento el paladín les alcanzo y Kuthruel decidió usar magia de teletransportación para acelerar la retirada, no era conveniente pelear contra cosas que eran, a todas luces, más fuertes y mejor preparadas que el grupo.

“Vea, esas criaturas están cantando y haciendo cosas extrañas”
“Según lo que me describe, esos son muertos vivientes, mala cosa, mejor vámonos que no les podemos”
“Por qué carajos no me quité la armadura para correr!”
“AUXILIOOOOO!”

Cuando Arpad regresaba al sitio donde dejó al grifo, no había visto a los paladines, así que decidió ir a ver qué los tardaba tanto, se preparó con algunas medidas preventivas contra no muertos. Tan pronto se había acercado, vio como algo atacaba a los paladines, Dante estaba visiblemente maltratado, y los otros dos estaban al borde del colapso. En un acto reflejo, Arpad maniobra para protegerlos, recibiendo dos impactos brutalmente poderosos en el acto, sólo por tener una buena constitución no resultaron peores las cosas. En un momento más lograron llegar todos a donde se encontraban los grifos y emprender la huida.

Ya a salvo en el templo de Zechi, todos rindieron reporte de lo sucedido. Se impartieron curaciones, inspección de maldiciones y demás efectos negativos que pudieron sufrir en el ataque. Luego se acordó que tendrían un ciclo para ir a recoger sus recompensas, mientras el templo concluye la recopilación de información y reconstruye todo lo ocurrido a partir de allí. Dante el valeroso decide aprovechar este tiempo para ir a visitar a su amada So, que se encuentra en el templo hermano de Zechi. Allí, recibe el buen trato y la cordialidad de sus hermanos seguidores de Zechi.

“Usted otra vez, qué quiere, visitar a su morchis? Bajándose del oro, socio”
“Ah, venga, déjeme ver a mi amorcito, vea que este verano me tiene grave”

En el templo, Dante se encuentra con un gnomo extraño, al intentar revisar sus niveles de poder divino pierde el conocimiento. Cuando se despierta, el gnomo sigue allí, le da indicaciones de a dónde dirigirse y cómo abrir la puerta que lo dejará ver a So. Dante sigue las indicaciones y, dando con el recinto adecuado, se encuentra con una So en situación aparentemente lamentable, de pie y sujeta por cadenas, bajo el cuidado de una criatura que no es agradable describir. Sin embargo, hay un cambio, cuando él se acerca a abrazarla, toda la magia que tiene sobre él sigue funcionando, su campo anti-magia aparentemente ya no funciona. Y bueno, para no hacer el cuento más largo, parece que la mamá de Dante no le dijo que no recibiera cosas de extraños, porque la criatura que cuidaba a So le ofreció una especie de moneda y Dante, sin mediar palabra, se la metió a la boca. La alucinación fue tal, que no hay palabras para describirlo..

“Severo viaje, no? Bienvenido de vuelta al plano material”
“Huy, cucho, sabe qué? Mera vuelta… vi a Zechi y todo”

Digan no a las drogas, muchachos, y no acepten cosas de extraños. FIN

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jogike Threbor

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