El olvido creador

No exactamente un resumen

Música de fondo

NADIE
Y sí, mi adorable audiencia, vuelvo a ustedes en una nueva entrega de mis deliciosas narraciones, pero en esta ocasión haremos algo nuevo, nunca antes visto. Traeremos a ustedes una serie de especiales donde los propios protagonistas nos darán su visión personal del evento… o algo así. Bueno, la verdad es que los hemos estado espiando en su diario vivir y les mostraremos algo de eso. En esta ocasión, Ardurser es la anfitriona.

BABAU
Con chaleco que dice “Corresponsal”, audífonos gigantes y un micrófono, también lleva puesto un corbatín muy coquetón. Está sosteniendo el auricular como si escuchara la transmisión mientras está asintiendo. Luego de un momento, comienza su transmisión.

Así es, Nadie, estoy transmitiendo desde la ciudad de Abhanel, una metrópolis de conocimiento, probablemente el sitio con más información sobre Eilaár. Esta ciudad es de proporciones titánicas, solamente el puerto puede abarcar más de 1600 millas, lo que permite sospechar la inmensa oferta de técnicamente TODO a que se puede acceder desde aquí. Y bueno, nos encontramos en un bar de mala muerte, mesas desvencijadas, manchadas por las incontables pintas de alcohol derramadas sobre ellas, así como el poco cuidado por parte de quienes las usan. Marcas de armas, ya sea por accidente o porque decidieron dejar su firma en ellas adrede, toda la madera del sitio tiene algún visto de mal uso y mala conservación. El olor es poco menos que desagradable, sudor, vómito, orín, cerveza de pobre calidad. Sin duda alguna es un sitio al que no cualquier querría ir si tiene la oportunidad. Pero no es el caso de esta poderosa aventurera, Gnoma de ropajes modestos, cascabeles cuelgan por toda sus ropas, que de moverse armónicamente, replican sonidos que pueden ser bien usados para acompañar cualquier sonido musical. ¿Qué mejor manera de aprovechar la profesión de bardo?

La imagen transita por el sitio al tiempo que el Babaú está describiéndolo, de modo tal que se complementan el uno al otro, cuando termina su intervención, la imagen enfoca a una gnoma de aspecto algo desaliñado, el maquillaje corrido por el sudor y otras cosas. Aparentemente dormida o inconsciente (o muerta), el Babaú con disimulo le da un empujón con el pie para que reaccione, que en efecto ocurre (menos mal).

ARDURSER
¿Uh, hmmm? Eructo reflejo ¿Qué? Yo no fui, él me insistió y acepté por buena educación. No sabía que era tan mañoso.

Se da cuenta del Babaú, entonces se levanta, se “ordena” un poco, se limpia el maquillaje corrido, ordena su ropa, intenta medio peinar el debacle existencial de pelo. Luego busca dónde sentarse mientras con la mirada intenta ubicar el resto de sus cosas que no lleva puestas ahora mismo

¿Qué quieres? ¿Una entrevista dices? Claro, claro, para una respetable barda como yo la fama es apenas un efecto menor del talento que la distingue, claro. ¿Qué te diga sobre los aventureros que acompaño? Ah, pues… son una historia entretenida y rara, una mezcla bien curiosa, fíjate qué historia. Cae borracha de nuevo

BABAÚ
… sí… bueno, seguimos desde estudio. Sonríe y hace la típica señal de “corten” con la mano

NADIE
Luego de esto nos tomó un tiempo componerla y hacerla cantar como pájaro en amanecer de campiña, pero lo logramos. Aunque no pudimos traer las imágenes por diversas razones no quiso dejar de tener sexo mientras nos contaba, aquí tengo la transcripción, cito:

“Yo estoy bien enterada de lo que han estado haciendo, por ejemplo Helios, mi estimado Helios, el que mejor entiende lo que es saber vivir la buena vida y honrar a Hapirith como debe ser, él si sabe lo que es vivir a gusto. Estuvo haciendo de niñera de la cosa esa gigante y horrible, Grumbar se llama ésa choza con patas. Luego de que revivieran al grandote y al capitán, yo aporte para esa noble obra, así que me deben esos dos parte de su vida, como sea, la cosa es que se pusieron a hacer amigos con un par bien sospechoso, un tipo bien raro que es de aquí, se llama Litos, y luego otro sujeto que es comerciante, humano, aunque parece algo deforme te digo, se llama… Neferet, sí, eso. Entonces él anda buscando información sobre Rugenko y algo más que no recuerdo.
Ahora viene este otro que está vivo, Arpad, el pájaro ése que parece cuervo, aunque le dicen pollo, pero en realidad es un Kenku… sí, no me mires así ,yo también vivo confundida, pobre alma atormentada con tanto matoneo infame. Pero bueno, el caso es que éste se fue a concretar algunas cosas con el recién revivido capitán, además de ir a comerciar algunas cosas, también sé que se ha pasado varios ciclos en la biblioteca leyendo sobre hombres mitad animales y esas cosas, no sé mucho más. Pero el pajarraco me cae bien, es un buen tipo en el fondo.
¿Qué te cuente de los otros? ¿Qué más voy a saber? Ya dije, Grumbar es la choza con patas, lo que no tiene de cerebro se lo dieron en músculo y bien de sobra, te digo. El otro, Litos, es un rarito, a veces saca una flauta y se pone a soplar como alma en pena!… si me lo dejan un ciclo a solas y con algo de trago, te digo que le enseño una o dos cosas sobre cómo usar la lengua donde debe, eh guiño,guiño. Ése otro, Neferet, pues… no lo he visto bien, es más bien algo extravagante, pero si sabe para qué un macho sirve a una hembra, pues también me lo desayuno, no me voy a perder la diversión por remilgos, ni que fuera clériga.
Y no sé más de nadie… te digo, de nadie más.

…¿Alaska? No, no conozco a alguien así, lo siento, no soy buena para recordar nombres de animales sin modales. "

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¿Para qué me contratan si ya saben cómo soy?

Música de fondo

NARRADOR
Érase una vez un lindo y hermoso mundo llamado Eilaár, habitado por todo tipo de criaturas y razas maravillosas que eran las creaciones de Los Primordiales. Estas creaciones vivían armónicamente bajo la bendición de sus creadores, poco a poco transitando el sendero del descubrimiento de sí mismos y del mundo al cual pertenecían; los enanos se hacían amos y señores del conocimiento de las montañas, así como de todas sus riquezas, los elfos, señoriales y altivos, se especializaban en sus rituales de enriquecimiento cultural mágico; por su parte, los humanos, que era la raza menos dotada naturalmente, contaban con la increíble capacidad de adaptación, desarrollada a partir por su aparente inferioridad como creaciones. Los animales jugueteaban, reían y danzaban con el encanto que sólo criaturas felices y encantadoras podrían tener; ¡oh!, era algo hermoso y divino y…

El narrador lleva puesto un hermoso conjunto de seda en varias capas de color dorado, blanco y púrpura, simulando la manera de vestir de Abathtra. Además, utiliza un turbante con 7 niveles en diferentes colores, los mismos del arcoíris. En su rostro lleva una máscara kabuki de “kokushikijo”. Por alguna razón parece que algo de humo emana del individuo.
kokushikijofromnohmaskcom.jpg

NADIE
¡Corten! ¿Qué carajos está leyendo?

Dice irritado a través de un megáfono, con gafas Ray-ban y una gorra con las palabras “El Patrón’ en frente. Además de estar sentado en una silla, esas de directores que se doblan, hechas de madera y tela con la palabra DIRECTOR en el respaldo.

NARRADOR
¡Pues obviamente estoy leyendo lo que está escrito!

NADIE
¡En ningún lado dice que era algo hermoso y divino ni nada de eso! Le dije que no improvisara, sólo que leyera lo que está en el libreto. ¡Ya es la repetición 27, y apenas es la toma inicial!

NARRADOR
¡Ay!, no es necesario irritarse tanto, mi aporte creativo le da un nuevo aire, más distinguido y refinado a todo el asunto. Deberías sentirte agradecido de que acepté formar parte del equipo, aplacé mi venganza sólo para cumplir con este compromiso; ¡Jm!, qué ingratitud.

NADIE
¡Bueno, bueno, ya! Mejor vamos a rodar la escena donde resumimos todos los eventos que ocurrieron y se acabó. Y por favor, deja de ponerte ropa que luego se va a quemar, no nos alcanzó el presupuesto para conseguir algo resistente al ácido; además, la gente no es tan tonta como para no darse cuenta que eres el Babaú de brazales dorados, ¡es obvio!

NARRADOR-BABAÚ
Ahhhhh, pero yo quería usar ropa, al menos esta vez, nunca puedo usar nada porque se quema (T_T)
Voy a quejarme con mi representante ¬¬

450 tomas después

Ahora se le puede ver, al Babaú, con su aspecto natural, sin ropa, los notorios brazales dorados resaltan de entre el conjunto algo oscurecido de piel. Su característico aspecto “limoso” y terrorífico resalta entre el escenario sombrío del set de grabación. No hay más que un foco de luz blanco iluminándole, el micrófono y algo que parece ser lo que queda de una silla corroída por ácido. Inicia entonces la lectura con voz pesadumbrada, tal parece que no se siente bien por alguna razón (Su representante, Tehamú, lo ignoró)

BABAU
Nuestro grupo de aventureros tuvo un día interesante, una vez llegaron a Abhanel, se hicieron cargo de organizar el asunto de la carga del barco, su pago, y además, hasta empezar a socializar con nuevas criaturas. Todo un suceso. Estaban ellos muy tranquilos atendiendo las múltiples tareas que se pueden presentar en un puerto, el cargue, descargue y posterior arreglo de la nave, especialmente esta última parte luego de los extensos daños recibidos en alta mar, la nave debería quedarse poco más de 8 ciclos en puerto para quedar como nueva.
¿Qué mejor manera de terminar una labor que celebrar? Pues claro, en las celebraciones hay que traer licor y comida, además de invitados. ¡Sí, invitados!, y lo mejor de todo son las sorpresas, pero eso vendrá luego.
Lo importante aquí y ahora es decirles, mis mocochirrimpinplines, que todo ha sido parte de un elaborado plan de mi parte, por supuesto, ¡soy una mente maestra criminal! Damalfit terminó muerto por los eventos ocurridos con un misterioso barril que se encontraba dentro de la carga, bueno, en realidad lo mató lo timorato que es, debió pedir ayuda a sus compañeros, pero en su lugar, decidió ir a morir sólo como un pobre perro en una ciudad que ni conoce, se perdieron todos esos deliciosos y suculentos objetos mágicos que llevaba con él. Qué desperdicio!

¿Y qué más importa del resto?… argh, bueno, aquí en este libreto dice que aparecen unos tipos raros nuevos, uno que es grande y a-ca-ba-rro-pa (leyendo por sílabas) ¿qué significará eso? Hay otro sujeto que es chiquito y medio deforme, parece, sí… El último es una especie de tipo raro que no han visto, pero parece que también tiene algo que esconder. ¡Ojalá lo pueda conocer! Siempre me agrada conocer esclavos nuevos. Y bueno, creo que eso es todo. ¡¿Para qué me ponen a leer cosas que no entiendo?! ¡Renuncio!

Abandona el recinto. Se escuchan pasos, una puerta que se cierra, un auto que se enciende y el sonido de las llantas mientras acelera y el sonido se aleja.

NADIE
¡Corten!

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La vida de un marinero

Paso entonces el luxante y con él, el problema del terrible calor seso, ahora con nuevo rumbo, los tripulantes empezaban a prepararse mentalmente para las fuertes tormentas que les aguardarían, pero que podían hacer, sin capitán era casi imposible desviar rumbo para evitarlas. El cielo que antes era de un color rojo intenso, comenzó a aclararse, poniéndose más naranjado, las nubes que comenzaban a cubrir el cielo, tenían colores diferentes, algunas azules, otras grises que delataban la acumulación de lluvia.
Todo parecía estar bien, todo estaba tranquilo en cubierta, lastimosamente no había viento, y solo con la ayuda de Dámalfit, pudieron acelerar un poco, pero todos se sorprenderían al oír un gran golpe en el casco. Inmediatamente Dámalfit y dos tripulantes más bajaron a ver qué había ocurrido, cuando llegaron a la primera planta, encontraron un enorme hueco en el casco del barco, el mago se demoraría bastante en repararlo, así que cuanto antes comenzara mejor.
Damalfit comenzó a reparar los daños, cuando de repente al lado del mago un fuerte golpe hizo explotar la madera, un hombre que estaba allí pudo evitar el golpe, y por suerte los ojos de Dámalfit pudieron ver unos ojos rojos que lo observaban desde el agua, que comenzaba a entrar a cataratas por los dos grandes huecos, y viendo que era inútil lo que hacían decidieron subir y sellar el respectivo nivel.
Los aventureros informados que estaban bajo ataque comenzaron a prepararse para un posible enfrentamiento. Damalfit echo un par de hechizos a sus compañeros para reforzarlos, y seguido a esto, Helios y Arpad se lanzaron al agua en busca de la amenaza.
Ya en el agua, lo primero que observaron una gran bestia, su forma era semejante al de una serpiente, poseía más de una docena y un gran pico, su color era blanco y parecía que a su alrededor se formaba espuma.
Arpad fue el primero en atacar, así que se abalanzo sobre la enorme criatura y lanzo un par golpes que por lastima fallo, luego de esto y con la velocidad de un relámpago retrocedió sin que la criatura pudiese realizar ataque alguno. Luego de esto helios se lanzó y mando un par de estocadas con sus cimitarras, solo una impacto. La criatura al sentirse amenazada no dudo en devolver el ataque, y como una serpiente se lanzó sobre helios alcanzándolo con un fuerte golpe que hirió fuertemente al batidor. En no más de un minuto la pareja se vio obligada a subir al barco, el pobre de helios había sufrido solo dos golpes, pero le habían propinado grandes heridas.

El grupo no espero y subió las velas, esperaron un par de minutos y luego bajaron para reparar los daños, el timón estaba destruido, así que arpad decidió repararlo con sus propias manos, pero luego y sin previo aviso la criatura los ataco desde la oscuridad, por suerte ya habían reparado los daños, y nuevamente subieron lo más rápido posible, ahora tenían un polizón, así que esperarían a que se fuera.

Ryoback y el contramaestre bajaron las velas y nuevamente dirigieron el rumbo, en menos de lo que esperaban estaban en medio de una tormenta extremadamente fuerte, la tripulación se vio obligada a amarrarse con sogas para evitar caer al agua, eran tan fuertes las sacudidas del barco que en varias ocasiones ardurser y Dámalfit salieron disparados, pero por suerte no paso a mayores.
Luego de la tormenta el contramaestre ordeno revisar la mercancía para verificar que sobraba, dos marineros realizaron esa tarea, luego subieron con dos barriles que el mago reviso, al parecer uno era un polvo blanco, el otro estaba vacío y el tercero era una plaga elemental, Dámalfit al enterarse de esto ordeno lanzar los tres frascos al mar.
Los minutos pasaron, uno de los tripulantes que estaban con Dámalfit se fue a dormir, el otro comenzó a sentirse mal pero no le presto mucha atención a esto, así que también se fue a dormir, Dámalfit comenzó a sentir un dolor de estómago fuerte, y solo fue hasta que se informó que los dos tripulante habían muerto que comenzó a preocuparse. El mago comenzó a experimentar con su cuerpo y los cuerpos de los difuntos, el mago llego a una conclusión: inevitablemente iba a morir, así que se dirigió a su alcoba a realizar un pedido que de hechizos que rolnu le había hecho, todo esto lo hacía mientras el hechicero le ponía conversa. Al parecer el final del mago se acerca y este lo sabe, sus camaradas también lo saben, Dámalfit les pidió que los reencarnara y les dio un poco de dinero para poder pagarlo, no se sabe que está infectando a los tripulantes y aún menos si es contagioso o no.

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una isla en medio de la nada

Atentos se encontraban los aventureros en cubierta, expectantes al enorme megalodon que se encontraba sumergido y atentos al rápido babau que aparecía y se esfumaba en cuestión de segundos. Al pasar de un rato todo el lugar parecía estar sumido en una confusa paz, ¿y el enorme megalodon que nos atacó no hace más de medio minuto? ¿Y el babau que había matado al capitán? ¿Acaso se habían ido?, ¿o solo esperaban el momento preciso para dar nuevamente el golpe?, fuese lo que fuese el grupo no espero para averiguarlo, inmediatamente sintieron que todo estaba tranquilo la tripulación completa comenzó a realizar una remodelación del barco, pintaron tablones y paredes, cambiaron cosas de lugar, desmontaron puertas y toda cosa que pudiera servir para cambiar el aspecto del barco, todo con el fin de sabotear el teletransporte del babau. Mientras la tripulación comenzaba con su trabajo, damalfit decidió bajar a las plantas inferiores del barco en busca de daños, y efectivamente en la última planta se encontraba abierto un inmenso boquete en la madera, el agua entraba a chorros a la infraestructura, pero gracias al reparar de nuestro mago y las bombas de agua del barco este problema fue rápidamente solucionado.
Mientras tanto en cubierta, rolnu bastante intrigado por los sucesos anteriormente nombrados, desencadeno un sinfín de preguntas, arpad que recién llegaba de la playa solo pudo poner fin a estas al declarar que nadie respondería hasta que el propio damalfit contestara dichas cuestiones.
Y así fue como después de un rato damalfit ascendió a cubierta y fue bombardeado por el sinfín de preguntas de rolnu, para su suerte arpad le dio una mano al mago a la hora de responder. Después de esto el mismo arpad planteo la idea de ir a la isla y buscan allí al señor de la túnica amarilla con la esperanza de que este les ayudara; ninguno tuvo objeción con esto, Arpad, Damalfit, Rolnu y Ryoback partirían a explorar la isla, mientras que Alaska, Ardurser y Helios se quedarían cuidando el barco.
El cuarteto llego hasta la playa por distintos medios, entre ellos, damalfit que iba volando, decidió echarle un vistazo a la isla desde el aire, desde arriba se podían observar dos montículos de roca que se alzaban en paralelo uno al otro, además de un gran manglar que cubría la gran mayoría de la isla y solo un pequeño sector de playa que era la misma en la que se encontraban.
Después de explorar la zona por el aire y dar informe de lo avistado, el grupo opto por ir a una de las empinadas rocas que decoraba el paisaje. Con el fin de ahorrar magia y energías damalfit saco a veint de su bolsa de familiar para que este llevara a ryoback y arpad hasta el objetivo.
Ya allí, el grupo comenzó con la exploración de la zona, la gran roca estaba hecha de una dura piedra que no se destruía con facilidad, de hecho, era casi imposible desmigarla o despedazara ya que estaba compuesta por distintas capas que se iban pelando una por una.
Rolnu mientras exploraba por la zona pudo avistar una enorme grieta en la roca, algo muy extraño en dicha piedra tan dura, el hechicero no dudo en informárselo al resto que estaba al pie de la montaña esperando el informe. Inmediatamente el grupo tomo una decisión, ryoback y rolnu explorarían la grieta mientras arpad y damalfit (que había acabado de llegar de recoger unas plantas), explorarían el resto del manglar.
Partieron arpad y damalfit a investigar el resto de la isla, que se tornaba bastante virgen, no se vio nada fuera de lo normal, un par de osos perezosos, varios linces, un nido de un cocodrilo enorme y un mono araña que parecía que seguía a la pareja, algo que después de un tiempo comenzó a generar sospecha en los dos aventureros pero supusieron que era simple curiosidad del animal. Luego de un par de minutos la pareja retorno nuevamente a donde se encontraban rolnu y ryoback que se habían adentrado en la abertura que decencia bruscamente hasta una grieta, que se adentraba cada vez más y llegaba hasta un circulo de agua estancada, en la cual según ryoback no había nada, pero esto sería desmentido cuando damalfit y arpad los alcanzaran y encontraran en la pared del estanque un pequeño túnel que conectaba con otra sala repleta de agua en forma de rectángulo y está a la vez tenía un pequeño pasadizo en el techo de roca. Al subir por este se encontraron con una pequeña sala con dos círculos con inscripciones en cada esquina.
El grupo muy curioso comenzó a estudiar la habitación que parecía tener magia que viajaba por las paredes. Ryoback en un ataque de curiosidad entro en uno de los círculos, y este inmediatamente proyecto una luz roja que encerró al guerrero, damalfit al ver el efecto identifico que uno de los círculos serbia de teletransporte y el otro de sacrificio, pero no sabía en cuál de los dos se había metido el guerrero.
Pensativos caminaban los aventureros por la sala, intentando ingeniarse una manera de sacar a su camarada, parecía que la sala anulaba la escuela de conjuración, pues ni los hechizos de convocación de damalfit ni las tobilleras de arpad funcionaban dentro del lugar. El grupo intento de todo, desde traer a un oso perezoso para que se postrara en el otro circulo, hasta intentar disipar el circulo con un disipar magia, pero para infortunio del grupo y del mago el hechizo le reboto. Solo se les pudo ocurrir una cosa más, buscar al mago de la túnica amarilla y pedirle ayuda.

El grupo volvió hasta el barco y le pidió ayuda a helios, pues él es el único con las capacidades suficientes como para rastrear a una persona, y valla si tenían razón cuando el hábil explorador los llevo hasta lo que parecía un tronco con una abertura entre las raíces que además estaban cubiertas por las turbias aguas del manglar.
Descendieron por el tronco helios, damalfit y arpad en este orden, algo muy curioso sucedió cuando helios avanzo con su mano por una rama que les serbia de ayuda y no había más agua, cuando “saco” la cabeza vio como todo parecía estar al revés, y al salir todo giro poniéndose al derecho, la sala estaba bajo los efectos de un invertir gravedad, un conjuro bastante curioso.
Al salir por el pequeño estanque, el trio decidió ir sigilosamente hasta la puerta que se encontraba al lado opuesto de la sala, helios se escondió como un cocodrilo cuando acecha a su presa, damalfit daba pasos como caminando por los vientos y arpad… bueno, arpad simplemente se estrelló contra uno de los barriles que habían en la habitación generando el mayor ruido que puede generar un humanoide de su especie. Claramente el grupo se había hecho notar, ya no importaban como o en qué orden irían, simplemente avanzaron hasta la puerta y la abrieron, la sala que se abría ante ellos era hermosa pero sencilla, una chimenea le daba la bienvenida a los aventureros y encima de ella unos grandes cuernos de lo que parecía un alce ornaban la pared del cálido conducto, entrando más la vista se podía encontrar una estantería llena de libros y al lado de esta un sillón con un hombre sentado en el, arpad que fue el primero en entrar, hizo notar su presencia. El mago alzo la mirada de su libro y saludo al kenku pero no sin antes sermonearlo, helios y damalfit entraron después, para poder informarle al hombre de la situación que los abarcaba.
El hombre, envista de que el capitán estaba muerto y que el único hombre que podría navegar un barco estaba encerrado en lo que parecía ser un sello de sacrificio, accedió a ayudar al grupo, pero como pago todos los de la tripulación debían de pasar un momento a solas con por un breve periodo de tiempo, el grupo hizo un par de preguntas, pero el mago prometió que sus recuerdos y personalidad iban a quedar intactos, además, no les iba quitar ningún objeto o pertenencia; el grupo al escuchar esto se tranquilizó y acepto las condiciones del hombre.

El grupo ahora acompañado por el mago, fue hasta la gran piedra donde se encontraba la entrada al lugar de los hechos, solo damalfit acompaño al mago hasta la habitación, ya allí, se encontraron con rolnu, que escucha una larga evangelización sobre zechi por parte de ryoback, ahora con el mago estudiando la situación, los tres arcanista comenzaron a pensar en cómo podrían sacar al guerrero de allí, al parecer al mago se le ocurrió una idea, pero según el sería demasiado cara, así que primero decidió cobrar su recompensa.
Damalfit fue el primero en Pasar el tiempo con el hombre, que lo teleporto hasta su hogar, allí el hombre saco un libro que tenía en su túnica y del invoco a una corpulenta minotaura que comenzó a masajear la espalda de damalfit, mientras el mago fumaba una pipa. ¿Entonces, que me quieres contar? Dijo el mago, damalfit algo intimidado, comenzó a contarle una breve historia de su vida, pero se tornó muy breve pues la conversación solo duro mientras el mago fumaba su pipa, y así fue con todos, desde los aventureros hasta la tripulación completa, absolutamente todos pasaron un tiempo con el mago, que luego de haber cobrado su recompensa, se dirigió nuevamente hasta la caverna, allí saco un pergamino, dijo algunas palabras y lanzo un rayo dorado hacia el circulo, que comenzó a despedazarse como el plástico cuando se quema, este hechizo era una disyunción de mordeinkaiden, uno de los hechizos más poderosos que existen.
Nada más quedo que dar las gracias y levar anclas, todos nuevamente en el barco y con nuevo capitán a bordo tomaron nuevamente su rumbo hacia abadtrah, ryoback apoyado por el contramaestre se encargan ahora de mantener el barco a flote y en buen rumbo.
Antes de partir, el grupo acompañado por el contramaestre, entraron en el camarote del capitán en busca de cartas de navegación que trazaran la ruta a seguir, lastimosamente encontraron cartas pero no con la ruta a seguir, además de esto encontraron un cofre el cual arpad abrió con un fuerte puño, vaya sorpresa se llevaron todos en la habitación al ver que dentro del cofre se encontraba un hombre amarrado y probablemente muerto, inmediatamente el grupo cerro y reparo el cofre pero por infortunio dos personas de la tripulación vieron lo que había en el cofre.
El grupo hizo como si nada hubiese pasado, eso era del capitán y era problema del capitán, así que lo dejaron de ese tamaño. Pasaban los ciclos y cada vez el día se tornaba más y más caliente, una parte del barco se encontraba bajo la protección de un ítem mágico de arpad, pero el resto del barco estaba desprotegido, por seguridad toda la tripulación dormiría en la cubierta, y luego de varios ciclos, a los aventureros pareció olvidárseles que debían proteger el barco, y dejaron que el fuerte luxantes les cayera encima.
Rápidamente la tripulación bajo las velas que comenzaban a quemarse, con ayuda de la válvula comenzaron a utilizar el agua del mar para apagar y humedecer todo el barco, con ayuda de los hechizos de damalfit, la tripulación conseguía soportar el calor y así poder trabajar con normalidad. Lo que días antes era un completo descanso, se había convertido ahora en un fuerte ajetreo, el grupo va por buen rumbo y se espera que en no más de 20 ciclos puedan llegar a tierra firme sanos y salvos .

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Nuevos amigos, Viejos enemigos
Hacia un nuevo continente

Los aventureros consiguieron una victoria sobre los Lenauros que rápidamente se retiraban, el Kenku , Arpad dio uso una vez más sus habilidades diplomáticas lo cual permitió al grupo de aventureros ir más adentro del territorio de la tribu de Lenauros la cual brindo conocimiento de su cultura y religión además de un dato muy importante para Arpad, algo que parecía ser un licántropo atigrado, también de las constantes invasiones a su territorio, viendo a nuestros aventureros vieron la oportunidad de mediar con el reino de Mercari para hacer un camino que no interfiera con el desarrollo de su comunidad tribal, por lo cual un Lenauro acompaña al grupo hacia el puerto, donde espera encontrar alguna autoridad con la cual negociar.
Sin muchos retrasos, el grupo finalmente llega al puerto, donde cada uno trata de buscar un templo para adorar a su dios, lastimosamente el puerto no tiene muchas estructuras religiosas por lo cual solo algunos dioses hacen presencia en el puerto, Ryobak se percata de que necesita un ataque a distancia por lo cual se dirige a una tienda en la cual hace uso de sus esplendidas habilidades de negociador y lo consigue a un buen precio, eso si, tiene un recado para el comerciante, una lista de objetos de Abadtra. Damalfit se dirige a conseguir libros útiles para devorar sin embargo al darse cuenta de los precios casi cae al suelo. Helios se dirige a una taberna a descansar ya que no tiene tanta tendencia religiosa. Finalmente Arpad con su ya amigo Lenauro se dirigen a un templo de Kefhos, donde lo reciben gratamente, el pregunta por una autoridad en el puerto, alguien que represente a Meikos, este los lleva rápidamente al que parece ser el que dirige el puerto, Arpad le explica sobre la tribu que tiene su territorio cerca al puerto, y que les incomoda que tantas caravanas tengan intrusiones por sus tierras, Arpad al saber que debe partir pronto, deja una buena cantidad de monedas de oro para que se encarguen de su amigo Lenauro para lo que necesite en su estadía en el puerto. Poco tiempo después se da la señal para abordar el barco hacia Abadtra, los aventurero rápidamente abordan el navío donde conocen a la tripulación y a su otro compañero, Ulnor, el cual al parecer es un hechicero, todos se instalan en el barco “El zafiro indomable” y zarpan, en su camino por el mar navegante, algo perturba la paz del viaje, lo que parece ser un gigante del mar, enfadado por la intrusión de los aventureros en su territorio, rápidamente los aventureros hablan con él y se llega a un acuerdo. se disponen entonces a dejar su territorio para evitar cualquier enfrentamiento no deseado, varios ciclos después el barco llega a una isla donde se dispone la tripulación y el amable Arpad a descargar los barriles para lo que parece ser un poderoso mago y unos humanoides bastante raros, al terminar alguien avista lo que parece ser un megalodón por lo cual quedan atentos.
megalodon_depredador.jpg

inesperadamente se escuchan aplausos al interior del barco, Damalfit rápidamente lo reconoce es un antiguo conocido que ahora quiere su venganza, el bababu con el que antiguamente tuvieron alguna vez relación nuestros aventureros busca hacerle la vida imposible a el grupo, al parecer muy animado por su ubicación actual, agarra al capitán y lo lleva consigo al mar donde posteriormente es asesinado, y ya no se vuelve a saber del bababu, por si no fuera poco el megalodón que antes se vió, arremete contra el barco, ahora los aventureros deben resolver que hacer con los dos problemas que surgieron.
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Atravesando Mercari

Sin percances transcurría la estadía de los aventureros en Meikos, entre cantinas y bibliotecas, los ciclos fluían como el agua de una fuente, nada relevante ocurrió durante este tiempo, a excepción del pequeño “negocio” (que tiene más pinta de soborno) que hicieron Veint y Damalfit.
Con la llegada de secmón, la fortaleza se llenó de actividad, largas listas de nombres y misiones bañaron las calles de la plaza del gran emporio, en las vías iban y venían soldados, artesanos y uno que otro aventurero despistado corriendo por aquí y por allá en busca de alguien que le brindara información alguna. No paso mucho tiempo para que la nueva amiga de helios llegara al punto de encuentro y se integrara al grupo, la pequeña gnoma identificada por el nombre de Ardurser, llego a lomos de una hermosa poni adornada por extraños cosméticos de belleza. Ancha de caderas y con los pies descalzos la pequeña barda de unos 80 cm de altura, se mostraba alegre y extrovertida con el grupo y viceversa (menos con Alaska, según ella Ardurser es una ‘’grilla inmunda”).
Entre el bullicio y la algarabía del lugar, los aventureros percibieron en el aire una voz, "¡el grupo que viaja hacia el oeste!” se escuchó en repetidas ocasiones, claramente era el llamado de los aventureros, era hora de partir.
Luego de recibir alguna información sobre la caravana, el grupo partió con los ánimos recargados, iban acompañados por un grupo conformada por 5 carros y 20 soldados, además de una buena cantidad de aventureros que viajaban en compañía de la caravana.
Luego de caminar un buen rato por una larga llanura polvorienta, la caravana llego hasta un lugar en el cual el paso se dividía en dos, el camino hacia la derecha se dirigía hacia el invadido pueblo de Fateus, y el camino hacia la izquierda iba en camino hacia Naket y posteriormente llegaba al cinturón del gigante, lugar obligado en la ruta de la caravana. La muchedumbre no demoro en llegar hasta el pueblo de Naket , el primero de los tres pueblos que se cruzaría, y curiosamente el más olvidado por los dioses, y no paso mucho tiempo hasta que el grupo se diera cuenta el porqué, Naket es un pueblo que adora a dioses propios, su comercio es bastante pobre, no solo por sus mercancías sino también por su gente, escépticos y temerosos a lo desconocido, algunos de ellos se escondían como ratas al ver pasar a la caravana, otros miraban con desagrado y desconfianza, pero ninguno mostraba un aire de hospitalidad, que Lerman se apiade de ellos.
Continuó pues la caravana con su marcha, Poco a poco en el horizonte se iba dibujando la majestuosa imagen de una enorme cordillera, que cruzaba de sur a norte hasta donde alcanzaba la vista. Poco tiempo después, la cuadrilla llego hasta el pie de la cordillera que se habría por un camino el cual se rumoreaba que se había tardado más de 300 luxantes en ser construido, con unos 20 pies de alto y un espacio suficiente para que dos carros pasaran uno al otro. El frío viento que golpeaba al pie de la cordillera desapareció, convirtiéndose en un fuerte silbido semejante al de los más tétricos gritos que se puedan escuchar en un noxante que viajaba por la parte superior de la montaña.

Ya adentro, la caravana decidió avanzar por la brecha el resto de luz que le quedaba, ahora con la caída de la noche, el exhausto grupo dispuso a descansar y recobrar fuerzas para continuar al día siguiente.
Esa noche iba a ser diferente que las demás, todo transcurría con normalidad, las guardias nocturnas estaban establecidas y entre los soldados encargados, se encontraba helios, nuestro ágil batidor, que junto con el resto de hombres deambulaban de un lado a otro por la enorme brecha. Las primeras horas transcurrían con normalidad, el resto del grupo dormía plácidamente, el único ruido que se escuchaba era el silbido del viento en la cima de la montaña, cuando de repente un leve sonido de un gutural rugido estremeció los oídos de helios que en un intento desesperado por corroborar que tanta cerveza no lo había vuelto loco volteo hacia el resto de centinelas y al parecer uno de ellos también había escuchado el mismo rugido, este sin dudarlo emprendió su viaje en busca del origen de este sonido, que en reiteradas ocasiones había retumbado en el lugar, helios no tardo en comunicárselo al resto de la compañía, que aprovechaba todo el tiempo posible para ponerse las armaduras y acudir a secundar a su compañero, que ahora se encontraba con el resto de centinelas esperando a que el camarada regresara y les brindara información.
El tiempo pasaba y aun no regresaba el soldado, cada minuto intensificaba más la angustia, que aumentaba un más con cada rugido que se percibía en el ambiente, vaya sorpresa se llevaron los centinelas al escuchar el sonido de un cuerno en la misma dirección de donde provenían los rugidos. Inmediatamente helios acompañado por otro saldado, partió en búsqueda del cuerno y fue solo gracias a la habilidad para rastrear de nuestro explorador, que pudieron darse cuenta en donde se encontraba ubicado el hombre. Al parecer este había escalado la pared de 20 pies que se encontraba a la izquierda del camina, seguido a esto e imitando estas acciones, la pareja se dispuso a trepar la gran pared de roca y que asombro el que se llevó el par de hombres, al ver a su compañero escondido detrás de una roca, aferrándose de esta para evitar caer por el inclinado suelo. Inmediatamente la pareja acudió a ayudar al pobre hombre que tenía una herida en uno de sus hombros, no fue difícil de saber que había sido, ya que como un ave de rapiña, un enorme draco arremetió desde los cielos al grupo, que con gran esfuerzo intentaba ayudar a su compañero.
Helios en una ágil maniobra, comenzó a atacar a la gran criatura con su arco, intentando atraer la atención de esta para que su otro compañero pudiera ayudar a su camarada, pero ni siquiera los fieros disparos del explorador pudieron evitar que la criatura atacara una y otra vez a la pareja, que no duro mucho en quedar impune ante los ataques del animal. Para lastima del grupo, a lo lejos se escuchó otro fuerte rugido, similar al emitido por el draco, y efectivamente era otra criatura de la misma especie, inmediatamente las criaturas dejaron de atacar al grupo, y ahora intentaban apresar al soldado herido, que había rodado un par de metros por lo empinada pendiente, y así fue luego de un par de intentos, como las aladas criaturas lograron agarrar al pobre soldado que rápidamente se perdió en la negrura de la noche, atrapado por las endemoniadas garras de un draco.
Con el corazón encogido por la pérdida de un colega, helios y su compañero bajaron por la ladera para informar del ataque al resto del grupo, que a pesar de lamentar profundamente está perdida, estaba de acuerdo con que no podían detener con el viaje, y que entre antes emprendieran nuevamente la marcha mejor.

Con inmensa precaución y con los ojos bien abiertos, la caravana continúo con su camino traspasando el cinturón. Aproximadamente dos ciclos se tardó el grupo en salir de la cordillera, para luego entrar en el novedoso pueblo de Masce, un pueblo adornado por hermosos balcones y en lugar de murallas, sus defensas estaban conformados por grandes arcos de piedra, en los cuales se encontraba asentado un grupo de guardia.
Más bella aún era el magnífico pueblo de Iridal, decorado por grandes estatuas de piedra con significados muy representativos para la ciudad, entre todas las estatuas que habían en la ciudad, la que más resaltaba era la que se encontraba en la entrada, un gran hombre sosteniendo un sahumerio con el símbolo del dios Lerman recibía a los visitantes que llegaban al pueblo, este mantenía su economía debido a que toda persona que deseaba llegar al puerto desde el este, debía casi por obligación pasar por este lugar.
El grupo no se detuvo en ninguno de los dos pueblos, entraban y salían directamente de estos sin preámbulo alguno.
Luego de salir de iridal, el grupo se encontró por una larga llanura verde, en la cual los integrantes del anillo de defensas percibieron a un jinete que se acercaba rápidamente, entre más se acercaba, este iba tomando la apariencia de un centauro, y no estuvieron tan lejos de acertar a la criatura, pues en verdad la cosa que venía en dirección al grupo, era un gran lenauro, mitad hombre mitad león, solo Damalfit pudo identificar a esta bestia que además no venía sola, esta venia acompañada por nueve criaturas más, todas lenauros.
La respuesta de la caravana fue inmediata, apresuradamente el grupo acomodo los carros en una posición que les fuera beneficiosa en el combate, todos se pararon encima de los techos, teniendo así una mejor visibilidad del campo, aun no se sabía cuáles eran las intenciones de las criaturas, pero estas rápidamente se dieron a conocer cuando uno de ellos agito un bastón el cual desato una bola de fuego la cual damalfit contrarresto para el bien del grupo.
Inmediatamente el grupo se preparó para el ataque, lastimosamente la amenaza aún se encontraban fuera del rango de los arqueros, y el mago aunque tenía la posibilidad de atacar, espero la acción del arcanista enemigo con el fin de contrarrestar todo hechizo perjudicial.
Luego de un momento, la caravana estaba completamente rodeada, tres lenauros estaban ubicados a las espaldas del grupo, uno más en cada costado, tres al frente y tres más esperaron atrás.
El grupo al verse rodeado y con la gran cantidad de enemigos que tenían al frente, decidieron dar media vuelta y acabar con los tres enemigos que tenían a sus espaldas. El fuego concentrado de los arcos de los soldados, los hábiles movimientos de Arpad y los devastadores conjuros de Damalfit acabaron rápidamente con la amenaza, que no pudo llevar a cabo acción alguna.
Mientras Arpad, Alaska y Damalfit acababan con los enemigos del frente trasero, Helios y Ryoback hacían su mejor esfuerzo acabando con los lenauros que venían por los costados. Por suerte el resto de soldados y el trío de aventureros que habían terminado con los grandes felinos de la parte de atrás, acudieron a la ayuda de los dos espadachines aprovechando la ocultación que les proporcionaban los carros, pero lastimosamente esta no fue mucha, ya que un par de conjuros enemigos lograron alcanzar a una buena cantidad de soldados, que prontamente se refugiaron en la parte trasera de los carros.
Las hojas de las espadas que iban y venían rebanaban con facilidad los cuerpos de los felinos, que iban cayendo uno por uno gracias a las habilidades del grupo que velozmente se puso en ventaja reduciendo el grupo de 10 lenauros a tan solo 3 y estos cada vez retrocedían más, pero esto era inútil porque ni siquiera la misma gracia de un felino podía superar la gran velocidad de Arpad, que con gran velocidad emprendió la persecución de estas criaturas.

Arpad, Alaska, Ardurser, Damalfit, Helios y Ryoback se encuentran frente a frente a tres grandes lenauros ¿podrá nuestro grupo sacar provecho de esta situación? ¿O acaso los fuertes nativos se impondrán ante los invasores? Estas preguntas solo obtendrán sus respuestas cuando una hoja más del destino de nuestros aventureros sea revelada.

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Un receso a los combates
Episodio: “Dioses, compras y cositas varias”

Música de fondo

Aparece Sakurech elegantemente vestido de gala, corbatín y toda la cosa, justo en el escenario de un teatro elegantísimo. Música de filarmónica de fondo lo acompaña. A su lado derecho vemos una figura conocida, es nuestro querido bardo narrador Nadie . Ambos son recibidos por los aplausos en pie del público, la música se alza en un final enérgico, para continuar con un ritmo lento y acompasado. El público se sienta y nuestros anfitriones hacen alarde de finas maneras, ofreciendo una elegante reverencia al público. A continuación inician sus diálogos finamente preparados.

- Sakurech: Buenas noches, honorables miembros del público, es un honor para nosotros recibirlos esta noche de narraciones, en la cual tendrá lugar una muy especial novedad, como pueden inferirlo, seré quien les haga conocer qué ha sido el devenir de nuestros entretenidos agentes de entretenimiento, los aventureros de esta variopinta compañía.-La elegancia de su vestimenta y el exquisito tono de voz, así mismo el vocabulario que utiliza, resaltan aún más cuando advertimos que sus cabellos siguen estando igual de desordenados, parece que no hay fijador de cabello que pueda contra semejante reto-

-Nadie: Así es, honorable público, como bien lo ha dicho mí estimado compañero camarada, en esta ocasión les hemos preparado varias sorpresas, entre ellas, nuestro especial invitado que hará los honores en los relatos que nos reúnen para esta ocasión. No haciendo esperar más a nuestros invitados, ¡demos inicio de una buena vez!
La música de nuevo se alza con briosos compases, el telón se alza y encontramos una pantalla gigante donde claramente se ve cómo hay un contador, cual cine a blanco y negro, marca una regresión desde el 5, 4, 3, 2…

Parte I: Compras, porque el oro hay que “mecatiarselo” en cositas.
Música de fondo

- Sakurech: Nuestros aventureros han logrado avances importantes en sus carreras como aventureros, algunos de ellos han logrado ascender en su escala de progreso a pasos agigantados, otros, menos afortunados, si se le quiere ver de éste modo, han tenido algunos retrasos –Hola, Arpad el cuervo gigante- Sea cual fuere el caso, ahora se encontraban en la ciudad de Mercari, invirtiendo su capital en adminículos de valor, especialmente nuestra querida Alaska, quien se ha tomado muy en serio el asunto de adquisición, el distrito mágico del reino se lo agradece.

- Nadie: Jo jo jo, ciertamente, mi estimado Sakurech, nuestra pequeña aristócrata tiene facilidad para no decidirse entre aquella capa de hermosas tonalidades rosas que le combina con aquel arco mágico tan hermoso que ha conseguido, o comprarse la nueva armadura, con accesorios para maquillaje, que evita las estrías y le resalta su figura, esa armadura la hace ver di-vi-na.

- Sakurech- Ehrrr… sí, claro. Imagino que ha de ser una difícil decisión. En todo caso, ella ha invertido los últimos 4 ciclos en diferentes tiendas mientras da cuenta de lo que pueda convenirle mejor. Ciertamente es una guerrera temeraria, parece que su capacidad de descansar, inclusive de comer o atender las necesidades básicas de cualquier humanoide quedan suprimidas cuando de comprar se trata. Ha de ser una habilidad sobrenatural, qué pintoresco.

- Nadie: Ay, los orcos son tan básicos para los asuntos de la moda, pero eso es algo que podemos trabajar juntos, mi querido Sakurech, sólo me tomará una semana ponerte al corriente del último grito de la moda y lo fashion para que seas el más en tus círculos sociales, Jo jo jo

La grabación avanza unos momentos más, ilustrando claramente que nuestra querida Alaska aún no termina con sus compras. La imagen desvanece lentamente para dar paso a la siguiente escena.

Parte II: Los rituales
Música de fondo

- Sakurech: Y entonces, honorables invitados, hemos llegado a la parte más intensa de nuestra relatoría en esta maravillosa velada. Aquí podemos observar –Imágenes en pantalla- tanto a Arpad como a Ryobak embarcándose en la nueva senda que tomarán sus vidas, cada una con la pretensión de acercarse más a sus respectivas divinidades tutoras, Kefhos y Zechi respectivamente.

- Nadie: Por supuesto, por supuesto, mi querido Sakurech, es apenas natural que dos seres tan devotos a los dioses, como estos dos lo son en efecto, procuren un camino ascético, por decirlo de alguna manera. Pero continúa, háblame más que tu voz me encanta, jo jo jo. –Codea sutilmente a Sakurech-

- Sakurech- Ehm, jejeje. Sí… sí… entonces, en lo que íbamos. Tenemos, en primer lugar, a nuestro cuervo asceta favorito, todavía siendo el más bonito del grupo, Arpad, quien luego de saborear el más allá y ser reencarnado por su servidor, se ha resuelto con notoria devoción a una causa que ni él mismo entiendo, pero guarda su fe en ésta, algo respecto a una visión que tuvo hace luxantes atrás. Luego de acercarse al templo de Kefhos, donde es un viejo conocido por sus habituales residentes, además de ser alguien cercano a quien comanda dicho templo, el enano Barorik, Arpad pone a disposición de Barorik ciertos datos sobre sus recientes aventuras: la caverna en la zona que era demoniaca, el sujeto enigmático que ayudó al pueblo orco a retomar sus tierras, la organización que los comanda, así como algunos datos adicionales que no podemos revelar por nuestra propia seguridad. En fin, Arpad hizo esto como una muestra tangible de su lealtad y fidelidad incólume hacia Kefhosy sus dogmas. Ante tales acontecimientos, Barorik recibió en el seno del templo al monje y accedió no sólo a presidir su ritual de iniciación, también le ha compartido la información que tenía sobre una reliquia de los templos de Kefhos, Los guanteletes de la garra, los cuales son exclusivos de los iniciados en los misterios de Kefhos, como lo sería pronto nuestro cuervo monje.

El ritual fue modesto, bautizando a nuestro aventurero en la materia que compone al mundo, que le da sustento, creada por el dios Kefhos, manifestada en diferentes estados. Esta ceremonia abre camino a quienes en verdad sean acogidos por la infinita sabiduría del creador de los enanos, de las montañas y el forjador primigenio, hacia conocimientos privilegiados y experiencias que una criatura común no podrá jamás siquiera soñar. Una vez concluido dicho ritual, Arpad sintió como sus fuerzas le habían abandonado, dejándolo en un estado de extenuación atípico, le tomaría dos ciclos recobrar sus fuerzas, luego de lo cual, Barorik le daría la bienvenida como un “iniciado”, y le daría una guía básica de lo que ahora sería su senda. El enano le explicó sobre una particular habilidad sobrenatural que ahora el monje Arpad tenía, la capacidad de entender de manera innata, espontánea, el material natural con que estaban hechas las cosas y cómo trabajarlas para lograr nuevas y diferentes. Algo que Arpad supo al instante no podría saber de algún modo, nunca estudio tales saberes; además, el detalle con que algunos datos estaban en su fuero interno superaban con creces lo que un artesano podría saber, a menos que fuese un maestro en su arte. La bendición de Kefhosllegaría también con un foco divino y otros dones particulares, Arpad ya no era más un monje común, un humanoide cualquiera, ahora era un “Iniciado de Kefhos”, algo más grande que cualquier otra cosa.

- Nadie, llorando: Disculpen ustedes, mis estimados invitados, pero me encuentro enternecido por la manera conmovedora, sobrecogedora y poética en que Sakurech ha narrado tan maravillosos eventos, su oratoria es impecable, qué gran Orco tenemos como invitado en nuestra gloriosa velada. Y ni qué decir de nuestro querido Arpad, el más bonito del grupo, el más guapetón de todos. Es una muestra de lealtad y entrega a su causa, el ejemplo de compromiso con sus ideales. Es todo un ejemplo a seguir, le compondré una canción, un poema y narraré sus historias para que el mundo se inspire en su gracia e infinito carisma. –Sakurech le pasa un pañuelo, éste se suena con él y se lo devuelve. Sakurech lo guarda de nuevo como si nada pasara-

- Sakurech: Oh, pero qué alma de artista tenemos ante nosotros, cuánta sensibilidad. Mi estimado Nadie, tiene usted el arte a flor de piel, no hay bardo más empático que usted. Por favor, no llore más que hará a nuestra audiencia llorar conmovida. Venga, ármese de valor y terminemos nuestro relato, que la película sigue rodando. –Ante sus palabras, Nadie se recompone, utiliza sus propios pañuelos para secarse las lágrimas y evitar que se le corra el maquillaje, sonríe cándidamente y hace el ademán de que continúe al orco-

- Sakurech: Y entonces, como íbamos diciendo –Mira la pantalla para ver dónde va la película muda- Ah sí, encontrábase Ryobak, el pirómano nudista, en su muy habitual desespero por Zechi, a quien parece encontrar hasta en la comida picante, porque le “quema” –¿Obsesión o devoción?- En todo caso, nuestro pirómano hizo su parte de iniciado al dirigirse al templo de Zechi en la ciudad de Mercari, donde, como nuestros astutos asistentes pueden inferir, el fuego es la marca de bautismo en la cual todo iniciado debe sumergirse. No siendo este un caso diferente, a nuestro nudista favorito le han sabido recibir en su seno, con abrazo y todo, que ni las pestañas le han dejado, literal. Los iniciados de Zechi reciben a la diosa como la lógica lo determina, por fuego, si sus actos y determinación le son favorables a Zechi, ésta les permite recibir su bendición, aunque en ninguna parte dice que no vaya a dolerles un poco el asunto, qué barbaridad. –Imágenes de Ryobak ingresando al recinto, caminando hacia una “parrilla” donde clérigos de Zechi lo esperaban-En medio de su ritual, Ryobak se metió con todo y armadura a la pila iniciadora, el fuego consumidor le derritió la ropa, luego poco a poco se hizo con su cabello, el de todas partes, para seguir con una flamante inmolación que derretía la piel. Ryobak hizo acopio de toda su resistencia, pero cuando empezó a verse la musculatura, no sabemos si fue por fobia o por extenuación, pero no dio más y perdió la conciencia. Cinco ciclos más tarde se despertó, con piel rozagante, tersa, blanca como la nieve, sin una cicatriz… y sin un pelo en todo el cuerpo.

Vale decir que no todo fue malo, mis queridos invitados, es importante resaltar la labor de mejoramiento que le dieron a sus piezas de armadura, ahora decoradas con algunos delicados toques que resaltan la iniciación de su portador en el camino de Zechi
. Además, tal parece, a nuestro estimado nudista le han dado algo muy, pero muy particular, una bendición tal que el fuego no volverá a dañarle, algo apenas consecuente con los iniciados de la diosa del fuego. Aún queda atestiguar las sorpresas que nos depare este entretenido ser, tan lleno de sorpresas, pero no de ropa.

La escena se va haciendo cada vez más opaca, luego se desvanece por completo y queda en blanco la pantalla. Hay un momento de silencio, hasta que aparece algo…

Parte III: Las crónicas de Helios
Música de fondo

- Nadie: ¡Ay, sí! Es mi turno de traerles las emociones de esta narración, agradezco a mi musculoso y risueño compañero Sakurech por su entrañable narración. Sin él, éste especial no sería lo mismo. –Lanza pico al orco. Sakurech se sonroja, algo apenado por lo extrovertido de su camarada- ¿Y por dónde más podríamos iniciar esta divertidísima sección? Pues por el más entretenido de los aventureros, el que mejor sabe divertirse, sexo, drogas y buena música. Apuesto a que nuestra audiencia ya sabe de quién hablamos, ¿cierto? –Las mujeres gritan, lloran, lanzan ropa interior al escenario. No se sabe si es por Nadie o por Helios- Así es, así es, nuestro encantador Helios, el amo del choque y los tutú rosa. –Las imágenes que pasan en la pantalla son de Helios bailando. Se rumorea que es él quien la cantaba en los bares de mala muerte cuando se ganaba la vida como bailador nudista. El público femenino enloquece de la emoción, el protocolo se fue al inframundo-

- Sakurech: Bueno, hay que resaltar la facilidad que tiene Helios para reunir fanáticos. Estoy absorto por la conmoción que hay en estos momentos en las instalaciones, parece que vamos a necesitar algunos clérigos que calmen las emociones, nuestra audiencia femenina está desbocada, fuera de control. ¡Esta música sí me gusta, viva la fiesta, viva Janukra hijuepuchica! –Dicho esto, Sakurech se rie como de costumbre, dejando ver una dentadura perfecta, reluciente de lo blanca. Su enredo de cabello se ondea al ritmo de la música, hasta se quitó el corbatín y los pantalones. Ahora hace pogo con la gente que anda desordenada-

- Nadie: Jo jo jo… tal parece que hasta nuestro estimado Orco ha sido contagiado por la emoción. Bueno, mejor continuamos con la narración –Enfoque en las imágenes de la pantalla, Nadie sigue narrando- Helios hace algunas pesquisas de información por la zona de artesanos, así mismo por la fortaleza, inclusive va hasta la biblioteca de Lerman para recabar datos sobre diversas materias. Como bien es sabido, a cambio de información en las bibliotecas de Lerman, es preciso dejar eso mismo, información, lo que Helios no sabía era que la biblioteca lo hacía de forma automática, sólo por estar allí paradote en medio del recinto ya le estaban sacando lo que tenía en la cabeza. –Ay que feo, no le preguntan a uno ni el nombre y ya le meten mano- Nuestro bailarín se sintió tan sucio que tuvo que ir a lavarse al santuario de los héroes de su nivel, la cantina, no tardó mucho en dar con una que, oh sorpresa, es administrada por los medianos. Allí estuvo purificando su alma durante varios ciclos –No podemos llevar la cuenta exacta, lo único que sabemos es que Damalfit “el generoso” pagó 1000 piezas de oro por dicha purificación- En medio de su ritual de purificación dio con un viajero que dijo venir de Brajelante, el continente helado. Le narró ciertas cosas que pueden o no ser ciertas, por ejemplo, que Rugenko no era alguien, era algo, una montaña congelada que llega más allá de las nubes, que su clima es tan frío que ni siquiera la protección contra el frío funciona luego de cierto punto. ¿No les parece súper genial que un aventurero sepa estas cosas? Ahora bien, no sabemos si Helios creerá lo que le dijo o no, pero sí que lo tendrá presente para cuando él mismo se decida viajar hasta allá. ¡Ay, qué emoción! Me recuerda aquella vez en que estaba componiendo una Elegía a la difunta diosa del agua, Eifara, en medio de una bella noche de Noxante, cuando de pronto esta criatura, ¿qué era? Ah sí, era una bestia con enormes garras, pico afilado como la más peligrosa de las cimitarras, además hacía un ruido muy extraño, fue terrorífico. Menos mal luego de que me despertara me fije que era una gallina de esas que salen en medio del Noxante, pero esta me pareció mucho más grande… creo que me cayó mal lo que había comido aquel día, unos hongos que encontré en medio de un claro en un bosque.

Bueno, ni al caso, de esos recuerdos maravillosos que nos quedan a todos de nuestras aventuras Jo jo jo. Entonces, mi querida audiencia, ¿en qué iba? Ah si, sí, sí, sí… el asunto es que nuestro Héroe estaba en medio de sus rituales de purificación –cofcof sexo, drogas, alcohol y música cofcof- y tuvo una idea brillante, una idea sólo que a los genios podría ocurrírseles: el grupo necesitaba con suma urgencia un Bardo para que narrara sus aventuras, claro, no pensaron en mi porque no podrían pagarme para que yo cumpliera esa labor, y en todo caso mi agenda es muy ocupada como estrella del espectáculo, así que los perdono esta vez. Lo importante aquí es que, pues encontraron una barda que… bueno, tiene cero modales, cero estilo, cero sentido de la estética, o sea, nada que ver. Ni me acuerdo cómo se llama, creo que era Ardorina o algo así, ¡ay como sea!, el punto es que la consiguieron y eso. FIN. –Nadie hace un ademán para que pasen rápido a la parte final. Sakurech anda perdido en medio de la multitud, que por alguna razón no cae rendida o inconsciente en medio de tanto golpe y alboroto por la música estridente que escuchan-

Parte IV: Buscándole males al cuerpo
Música de fondo

- Nadie: Y así, amada audiencia de todos los confines de todas las dimensiones, planos, universos y multiversos, llegamos a la parte final de esta narración extraordinaria de los sucesos ocurridos en la vida de estos salvajes, intrépidos, plumíferos, desvergonzados y obsesivos aventureros. Ya que mi colega, el hermoso y educado orco Sakurech está… ocupado socializando con nuestra concurrencia femenina, seré su anfitrión en esta última parte, sin más demora, aquí inicio:
Cuando todos nuestros aventureros hicieron lo suyo – Alaska aún no termina de comprar, naturalmente- por obras misteriosas todo el grupo queda reunido en la zona de misiones, donde los aventureros se enlistan en diversas empresas para dar cuenta de sus habilidades y cobrar su peso en oro, en la mejor de las suertes, o sumarse a la interminable fila de asistentes a la cita con Iyaki. Hay aventureros de toda clase, los rudos, los ingenuos, los que aún no salen a su primera misión, los ególatras, los altos, los bajos, los buenos y los malos. La prudencia de este grupo que nos interesa es mayor, así que se toman su tiempo y sabiduría para seleccionar una adecuada para ellos, que les permita atender sus necesidades monetarias y particulares. Por sugerencia de Arpad, deciden tomar una que los lleve cerca de Montino, un continente inexplorado por todos ellos, y este destino resulta ser el continente con la fama de tener el costo de vida más alto, el de más calidad, el que representa el cúlmen de toda la vida social en todo Eiláar, Abadtrah, a donde escoltarán un grupo de comerciantes. El tesoro total es equivalente a 85.000 piezas de oro, por cabeza, ¿sabrán estos muchachines en qué se metieron? Pues no lo sabremos hasta la próxima entrega; así que, por favor, no desesperen y queden atentos. –Lanza beso, el público enloquece, hay varias desmayadas, gritos fanáticos. Sakurech sigue pogando, pero nadie le da la talla, se ríe enloquecido por la euforia- Hasta la próxima, recuerden que Nadie los ama, chaín, mis mocochirrinpinplines <3.

La imagen en pantalla se difumina, hasta que desaparece, el telón cae, las luces se apagan.

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Termina la batalla entre orcos e infernales.

El siguiente programa tiene un alto contenido de escenas extrañas, por favor no permita que sus niños lo observen sin la compañía de un adulto responsable y mentalmente sano.

En el programa de hoy estaremos un poco menos… animados, cándidos, graciosos. Esto se debe a que, sinceramente, nuestros aventureros no hicieron absolutamente nada interesante. ¿Encontrar un altar de un dios desconocido? Pfff, gran vaina. ¿Ganar un montón de oro de una manera rápida? Es que no saben cuánto me pagan por narrar sus choco-aventuras. ¿Conocer a una raza del inframundo que va a invadir la superficie? No han visto mi habitación, debajo de ése desorden podrían encontrar nuevas formas de vida. Pero bueno, me remitiré a contarle de qué va todo esto…
Había una vez cinco aventureros, que iban por una planicie, cantando cosas raras, vestidos como gente rara, cabalgando cosas rara, con nombres y gustos raros. Les decían, los raritos. A estos raritos les gustaba mucho el oro y las aventuras y creer que pueden andar por ahí disparándole a cualquier avichucho que ande volando o pueden ir prendiéndole candela a todo lo que se mueva. Raritos al fin y al cabo. Un día, mientras estaban matando cosas horribles en el bosque profundo, el bando para el que estaban trabajando ganó, entonces se hicieron con la zona enemiga y empezaron a saquear. Se hicieron con armas, armaduras, objetos mágicos, cabezas, huesos y de todo, no dejaron cadáver intacto los muy raritos. Pero uno de ellos, el más bailarín, le dio por escarbar huecos en la tierra, entonces otros, igualmente raritos y desocupados, se pusieron a ayudarle.
Y sí, escarbando como perros en el patio fue que dieron con una caverna, profunda, aparentemente no natural, en la cual se adentraron –algo que cualquier persona coherente y con sentido común no haría- Pero no, estos son raritos y, además, rodeados de orcos que no son precisamente famosos por su inteligencia, entonces se metieron por allá en las profundidades obscuras y olorosas de la susodicha caverna. Todo resultó ser una construcción subterránea de dos túneles, con un carril a lo largo de toda la extensión, donde uno de los dos caminos daba derechito al calor de la lava bajo el bosque, mientras el otro daba a una bóveda enorme, gigantesca, que luego de iluminarla resultó ser una especie de habitación colosal con una formación rocosa particular en el centro.
Les tomó un buen rato a esta comparsa de raritos el darse cuenta que en la formación rocosa del centro habían unas escrituras raras y una figura, sólo pudieron darse cuenta cuando Helios –el amante del choque y los tutú rosados- utilizó volar y se percató de ello. Compartió sus hallazgos con todos los otros raritos, eventualmente, nuestro querido pirómano nudista recordó algo que sabía con certeza del símbolo, era distintivo del dios Ufrengak. Nuevas cosas parecían emerger de todo este embrollo de la excavación.
Entre tanto, nuestros amiguitos salvajes de la superficie, orcos, estaban haciendo todas las preparaciones para recibir a sus aliados. Limpiaron la zona, empezaron a construir sus propias edificaciones y demás. Sakurech, más conocido en el mundo del espectáculo como ‘Pelos Necios’, era el nuevo líder de la comunidad orca, fue él quien dio aviso a nuestros aventureros – sí, los raritos- que sus aliados estaban por llegar. Resulta que parte de los aliados eran unos gigantes de la tormenta y un mago, éste no se identificó con algún nombre en particular, sólo sabemos que tiene una mano que sobresale de entre toda su indumentaria, es parte de ‘La Mano Negra’.
Luego de que éste mago se marchara, nuestros raritos se dispusieron a recibir las recompensas de sus hazañas –la verdad no hicieron nada por los orcos, seamos francos- y decidieron marchar hacia Mercari. Justo antes de esto, nuestro querido rarito Damalfit ‘el insaciable’, esperaba con ansias la resurrección de su familiar, la cosa horrible de nombre horrible, gracias a la infinita generosidad del ‘Pelos Necios’, que lo volvería a la vida con su poder… y ¡oh sorpresa!, ya no era horrible, aunque el nombre sigue siendo horrible pero le combina mejor. Ha renacido su familiar con la nueva figura, último modelo año 2274, un Hipogrifo cero kilómetros. Nadie se alegró, tal vez un poco nuestro rarito insaciable, pero un hijo de Tehamu no estaba muy contento que digamos.
Llevaban varios ciclos de camino hacia la ciudad, quedaban poco más de cuatro ciclos para llegar, cuando se toparon de frente con una pelota con tentáculos, que tenía más ojos al final de esos tentáculos, acompañados de unos elfos con deficiencia de vitamina D y pupilas súper irritadas, seguro por no dormir mucho –su servidor opta por el abuso de psicotrópicos como la causa de esto último-.

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Ante esta situación, Damalfit ‘el rarito insaciable’ fue quien lideró las acciones, habló en un idioma inteligible con otro de esos desadaptados elfos, para luego hacer que el grupo de amiguitos felices fuera interrogado sobre esto y aquello –se rumorea que Damalfit quiso intimidar con una de las pelotas con tentáculos, pero no tuvo éxito-, posteriormente les dejaron continuar su camino que los llevaría, por fin, a Mercari.
Una vez en la ciudad, Alasha se separó del grupo, rumbo al Reino, para quitarse lo que se le pegó de proletaria, mientras los otros raritos amiguitos felices se fueron a gastarse el oro que tenían en cosas efímeras.

Como pueden notarlo, mis queridos espectadores, esta aventura no termino de manera muy emocionante, pero así es esto, a veces nuestros aventureros favoritos –especialmente Arpad el lindo- se tomarán las cosas con calma, otras nos harán reír, otras sufrir… y sí.

Ciao ciao.
P.D 1: La asociación protectora de aberraciones certifica que ninguna aberración fue lastimada de alguna manera durante los eventos narrados anteriormente.
P.D 2: El sindicato de hijos de Tehamu, planea adoptar medidas legales frente a los vejámenes parecidos por uno de sus miembros, seguiremos informando.

Este programa llegó a ustedes con el patrocinio de:
Estadero ‘La Gorda’ las mejores cervezas y comida que puede encontrar en Logos ciudad X que nadie sabe dónde queda. Además, con el mejor chef de la ciudad, Andreu.
Armas de asedio ‘La inexpugnable’, usted nos lo dice, nosotros lo hacemos realidad –y creamos una versión más OP y una manera de anularla por si las dudas-. Nuestro trabajo es garantizado, si los resultados no lo satisfacen, le devolvemos su dinero*.

*Aplica condiciones y restricciones: Sólo se hacen devoluciones en la sucursal de Zarquitania, con cita previa. No cubre gastos de transporte. Nos reservamos el derecho de admisión a la ciudad.

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Aparece La Bestia Conquistadora
Un avatar de Janukra, la diosa orca hace presencia para ayudar a sus hijos.
Sexmón 6 del 2273 CH – Época octava

El grupo de aventureros que se encontraba en el campamento de los demonios, se disponía a partir hacia el punto acordado para el intercambio, el orco que estaba en el dominio del grupo se encontraba muy malherido por lo que el grupo se vio obligado a curarlo por medios mágicos. Ya con sus nuevos objetos identificados y con ryoback integrado nuevamente, el grupo emprendió su camino hacia el sur.
Dos días se tomó el grupo para llegar al punto de encuentro, ya allí tuvieron que esperar un buen rato hasta que grandes explosiones retumbaron en el lugar acompañadas por una risa exageradamente aguda, era la señal, Sakurech había llegado al encuentro de los aventureros.
Helios fue el primero en dar cara al orco que en un ágil movimiento se bajó de un árbol, damalfit en un intento fallido de esconderse fue descubierto por el orco que no dudo en hacerle saber que había sido descubierto.
Ya frente a frente el grupo demostró que traían consigo al orco, Sakurech en un acto poco común entre orcos, se abalanzo hacia él y le proporciono un fuerte abrazo, una muestra de afecto entre orcos, quien lo diría.
Sakurech que le había dado indicaciones a su compañero sobre la ubicación del campamento orco, llevó al grupo hasta donde estaba Arpad, vaya sorpresa la del grupo al ver que lo que ciclos atrás era una mole de 8 pies era ahora un pollo gigante de 5 pies, damalfit lo identifico como un kenku, mal llamado un hombre cuervo, el mago con cierto aire de desconfianza, desencadeno una sesión de preguntas, y la que confirmo que ese pájaro gigante era arpad fue ‘’¿dónde se conoció el grupo?’’ a lo que él respondió: ‘’en una fila’’, todos supieron que era el, como alguien podía adivinar cosa tan absurda.
Ninguno podía comprender como era posible que hubiesen cambiado el cuerpo de arpad, pero que la mente hubiese perdurado, a lo que Damalfit aclaro sus dudas comentándole al grupo que era parte de un conjuro divino conocido como reencarnar.
Al parecer los dos bando habían cumplido con su palabra, el grupo que no pudo contener su curiosidad, le pregunto al orco cual era el motivo de esta batalla entre orcos y demonios, todos se quedaron bastantes sorprendidos al darse cuenta de que en verdad, eran los demonios los que estaban de infiltrados en el bosque, desterrando a los orcos de sus tierras, destruyendo la gran mayoría de la tribu.
- Humanos, ayudar Sakurech- dijo el orco en un común muy pobre.
Ahora con la verdad al aire, el grupo opto por cambiar su posición en la batalla, fuese por honor, por deidades o por motivos personales, el grupo accedió a ayudar a sakurech que dirigiéndose a damalfit dijo:
- Humano cobarde, usar pergamino en…- dijo sakurech mientras buscaba las palabras indicadas en su mente.- en… campamento de demonios.
Damalfit que no tenía mucha confianza acepto a usarlo, pero con la condición de que antes debería de identificar el pergamino.
Todo trascurría con normalidad, el mago preparaba todo para analizar el pergamino mientras hablaba con sus camaradas, al parecer sakurech y damalfit habían resuelto sus rivalidades, el resto del grupo le hacía preguntas sobre la guerra al orco que intentaba buscar las mejores palabras para responder. De repente el rostro de damalfit mostro una enorme señal de asombro, el mago no podía creer lo que tenía en las manos, damalfit explico que el pergamino se trataba de un conjuro de umbral, un conjuro que solo los magos más poderosos pueden lanzar.
El mago acepto hacer el trabajo y ahora el grupo se disponía a planear una estrategia para por lo menos, poder acercarse al campamento de los demonios, todos concordaron en que la única salida a esta situación era esperar a que la suerte les diera la mano, Sakurech insistió en que él debía de acompañar al mago hasta el campamento, Helios accedió a prestare a Damalfit sus tobilleras y sus brazales para que fuese más fácil huir en caso de ser descubiertos.
Arpad, Sakurech y Samalfit partieron hacia el campamento, el trio acordó que Sakurech se transformaría en un cuervo simulando ser el familiar de Damalfit, ya que si los demonios viesen a un orco acercándose, no dudarían en matarlo.
Luego de caminar por muchas horas, el grupo advirtió a los gibados que estaban en los árboles, estos se comunicaron con Damalfit advirtiéndole que no tenían autorización para pasar, así que si seguían serian atacados. Poca fue la atención que le prestaron a esta advertencia, los tres continuaron su marcha con mucha cautela por el campamento que empezaba a alzarse frente a sus narices (o pico), gran variedad de diablos y demonios rondaban por el lugar, desde diablos barbados hasta poderosos demonios jurapenados, ninguno parecía advertir la presencia de los combatientes. Estos que no querían retar más a su suerte decidieron detenerse, damalfit sacó el pergamino y comenzó a conjurarlo, lastimosamente poco pudo ver el mago ya que inmediatamente termino de ejecutar el conjuro salió a correr en dirección sur.
En el lugar en el que se había lanzado el conjuro, un pequeño círculo se empezó a formar, de él pareció salir una presencia que solo Sakurech podía ver, este hizo una venia y seguida a esta su cuerpo comenzó a transmutarse en una horrible criatura, todo el lado derecho de su cuerpo se convirtió en esqueleto, su tamaño aumento en gran medida y su masa muscular se incrementó, sus colmillos crecieron y un hacha doble orca se postro sobre su espalda, todo parecía morir con su presencia, todo a su alrededor parecía ser víctima de un terrible marchitamiento a una velocidad descomunal, arpad que no espero a quedarse mucho tiempo comenzó a correr también en dirección sur.

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Mientras tanto el grupo que estaba en el bosque comenzó a escuchar una enorme cantidad de gente que marchaba con pesados pasos, todos se montaron en los árboles para poder observar mejor, un grupo de aproximadamente unos trecientos orcos trotaban en dirección al campamento, entre ellos se podían notar a dos inmensas criaturas que sobresalían de entre los demás.
El primero en llegar fue arpad, que intentaba describir lo que había ocurrido, un momento después llego damalfit, este venia cojeando, un demonio flecha lo había alcanzado con dos virotes, y para colmo de males, el mago se sacó las dos flechas de manera incorrecta, dejando la punta del proyectil en su cuerpo.
El grupo llego a la conclusión de que lo ocurrido en el campamento de los demonios, era una materialización de un avatar de Janukra, y el grupo poseído por la curiosidad decidió avanzar hacia el campamento, con el fin de observar lo que pasaba.
A un veloz paso iba el grupo, todo parecía ir con normalidad, en algún punto del camino, se pudo notar en el suelo un pequeño bulto de nieve que caía por una abertura que había entre los árboles, el grupo no le prestó atención a esto. Siguieron pues los aventureros caminando por el oscuro bosque hasta que un inmenso puño de barro salió del suelo hacia la cara de damalfit que no pudo esquivar el ataque, todos que no querían retrasarse comenzaron a correr para evitar el enfrentamiento mientras el mago se lamentaba por los dientes que había perdido.
Cuando el grupo de aventureros llego al campamento, algo que los dejo muy impresionados fue una cerca de demonios empalados que habían construidos los orcos, además de la cantidad de hijos de Tehamú que se encontraban muertos. El grupo no dudo en saquear un par de cuerpos, entre los cuales se encontraba una hermosa súcubo destripada que poseía un brazalete de espinas, arpad se hizo con este y sin ni siquiera identificarlo se lo puso, inmediatamente el monje sintió una fuerte fatiga, se trataba de un brazalete del asechador sombrío, solo quedaba esperar a que el efecto culminara (si es que culmina).

Los aventureros llegaron hasta el campamento orco y pidieron que llamaran a Sakurech, la voz se comenzó a correr entre la numerosa cantidad de orcos, hasta que por fin llego a oídos de Sakurech que fue al encuentro del grupo, el orco nuevamente tenía su aspecto desaliñado, pero en él había una diferencia, ahora hablaba el común con mucha fluidez y esto se lo atribuyo a un regalo de su madre Janukra.
El orco recibió al grupo en su campamento, y le recordó a Damalfit que le debía un duelo, además de mencionarle que su madre también le había dado el poder para hacer enfrentamientos que no fueran letales, Damalfit que comprobó que sus palabras era ciertas, acepto el duelo. Todos los orcos en el lugar se pararon expectantes al combate. El mago comenzó con un par de hechizos defensivos, seguidos por una potente lanza sónica, Sakurech que se acercaba al mago lanzó manos ardientes, a damalfit no le pareció la gran cosa, esta idea no le duró mucho al sentir que este conjuro lo estaba enervando, absorbiendo su vida, damalfit intento golpear al druida con su puño oscuro pero lastimosamente fallo, todos en el lugar se burlaron del mago, pensando que lo hacía en un momento de desesperación, el combate no duro mucho, y el mago cayó vencido ante el poder de Sakurech.
Todo parecía ir muy bien, el grupo pidió quedarse en el campamento hasta las primeras luces de primón. Para lastima del mago, en el campamento se comenzó a regar la voz de que habían dado de baja a un diablillo días antes de atacar el campamento, todo parecía indicar que era Veint, Sakurech en un acto de amabilidad accedió a reencarnar al diablillo que era de gran valor para el mago
Todos estaban aprovechando este tiempo para compartir conocimientos y culturas, helios en su búsqueda insaciable de retos, encontró un pequeño túnel que estaba bloqueado por tierra y comenzó a cavar con un grupo de orcos en busca de no sé qué, arpad compartía sus conocimientos sobre la estrategia con los orcos, mientras Damalfit ayuda al campamento identificando el botín, todo parece indicar que los orcos han recobrado su hogar.

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Un amanecer en la larga noche

Bienvenidos señoras, señores, criaturas de este plano y toooooodos los demás, a este, el registro histórico más fiel, más preciso, más fidedigno, más fantabuloso, más mejor y menos pior del mundo mundial… ¡El olvido creador! –Ovaciones, el público llora, mujeres gritan de emoción. Gente desmayada-. Con ustedes, su humilde servidor: ¡Nadie!

Como todos saben, hacía un mes, o así, que el grupo de desempleados se había embarcado en una serie de misiones conjuntas, relacionadas con el exterminio de criaturas salvajes que procuran invadir tierra de otros. Tarea fácil dirían unos, matar algunos animales terribles aquí y allá. Tal vez uno que otro grande, como un Oso o Alce; no obstante, a nadie se le ocurre que lagartijas sobrealimentadas del tamaño de una casa, con púas y una cola del tamaño de medio hombre adulto puedan aparecer, o que de la nada un puerco con colmillos afilados como cimitarras y un aliento de los mil infiernos hagan de las noches de reposo unas rotundas pesadillas.

Y dicho esto, es así como hoy, su muy humilde servidor Nadie, el más famoso de los bardos, tiene la honrosa tarea de traerles a ustedes algunos datos interesantes de las aventuras de estos variopintos sujetillos. ¿Qué es la vida de aventurero sin una que otra escaramuza; qué clase de aventurero no tiene una cicatriz hecha por algún esperpento que casi le cobra con la vida el oro de la recompensa? Pues absolutamente nada, a menos que tengan a alguien para contarlas, para hacerlas leyendas! Jojoojo, Nadie es tan valiente como para hacerlo… por un módico precio –cofcof-. Puras emociones fuertes es lo que han visto este grupo de aventureros, ¿o desadaptados sociales?, que en seguida les presentaré, con inspirado acento –y en orden alfabético-:

Arpad
Esta mole de 2.40 mts es puro amor en color gris clarito. Su camino monástico lo ha hecho acreedor a un gusto excéntrico por los materiales extraños, las piedras incrustadas en la piel y las criaturas que se transforman en animales- Hola, enano poderoso de Meikos-. Está en primer lugar porque es el más guapetón del grupo. Su frase favorita es: “A mí me gusta como el café en las mañanas: fuerte y sobre el mesón de la cocina.”

Alaska
La niña bien de la compañía, esta semielfa se pasa el día entre limarse las uñas, desprestigiar al proletariado de Meikos, quejarse porque no vive en Zarquitania, y decidir qué color de saeta le combina mejor con el color de las botas. Sus pasatiempos son esconderse del enemigo, jugar a ser un maniquí y leer el horóscopo. Su frase cita favorita es: “Yo quiero algo súper genial o nada que ver, Ok?”

Damalfit
El rarito del grupo, es el único que tiene una cosa horrible con nombre horrible, y que habla, como “compañero animal”. Además, le encanta utilizar la táctica de fingir estar inconsciente para que otras criaturas se acerquen a él, desconocemos los propósitos de tales actos, pero sospechamos que tienen una fuerte connotación sexual. Es el mago más generoso del mundo, trabaja por hechizos, no por oro, pero al final nunca cobra. Además le encanta repartir el daño equitativamente entre todos los enemigos. Ya le conocen en el bajo mundo como “Damalfit, el fogoso”, por su manera cálida de tratar a los humanoides. Es políglota, le encanta saber cualquier idioma que no sea del plano material. No le gusta el hechizo de comprender lenguajes, montura, resistir elementos o volar. Su frase favorita es: “Es mejor adentro que afuera”. Ya ustedes sabrán interpretar.

Helios
La bailarina de la guerra, el explorador del grupo. De niño le encantaba bailar ballet, pero como sus padres no lo apoyaron decidió volverse un aventurero, en ellos ganaría mucho dinero y se compraría su propio tutú, luego pondría su propia academia de ballet, con juegos de azar y mujerzuelas/elfezuelas/orcozuelas y las zuelas de todas las razas, no discrimina. Sin embargo, la realidad ha sido muy diferente, luego de unas cuantas experiencias cercanas a la muerte, nuestro querido explorador tuvo una epifanía: “El dinero no puede comprarlo todo, pero casi, entonces es mejor hacer lo que a uno le gusta todo revuelto como en un buen sancocho”. Por eso decidió aplicar sus conocimientos de baile en la pelea, dando vueltas con gracia y estilo, pica enemigos al por mayor y al detal. Frases favoritas: “¿Su mamá sabe cocer?” y “¡Sacúdelo que tiene arena!”

Ryobak
El nudista pirómano. A este buen hombre le encanta hacer dos cosas en la vida: dañar los harapos que tiene por ropa y prenderle fuego a lo que se le cruce por el camino. Aunque, a veces lo veremos en otros roles más emocionantes como el de embestir empalizadas o intentar montarse en lo que se mueva, literal. –Hola, marrano poderoso-. Si Darwin existiera en este mundo, él sería el eslabón perdido en la cadena de evolución de las especies. Su frases favoritas son: “Me lo mecatié en cositas” y “Así estaba cuando llegué”.

Y ahora sí vamos a los hechos que me invocan para esta especial ocasión:

En algún momento entre Sexmón 4 y 7 del 2273 CH – Época octava

En capítulos anteriores, este grupo estaba jugando el papel de mercenarios para Meikos; sin embargo, ante algunos eventos sorpresivos, terminaron dirigiéndose hacia el Bosque Profundo para jugar a los comandos, pero ahora contratados por los hijos de Tehamú. Batalla tras batalla, nuestros valientes muchachitos se lograron escapar de las hermosas, deliciosas, suavecitas y encantadoras manos de Iyaki. Hasta que cierto ciclo, mientras reponían fuerzas durante la larga noche y adecuaban una zona del bosque profundo con trampas y algunos puntos de reconocimiento, de modo tal que les sirviera de avanzada y base para los ciclos posteriores, quienes realizarían el primer turno de guardia, Arpad y Helios, estarían a cargo de esta labor. Entre tanto, Damalfit era arrebatado del mundo onírico por un repentino acceso de ansiedad.

Helios solicitó amablemente a Arpad que fuese a revisar qué ocurría con Damalfit, a lo que Arpad respondió que de sueños él no se daba por enterado; así que el buen Helios se acercó hasta el lecho del grupo, dispuesto en lo alto de un árbol, inquiriendo por el bienestar de su camarada. Damalfit dejó de manifiesto que algo malo había ocurrido, o eso le parecía, posiblemente su familiar –cuyo nombre horrible no quiero recordar, y él tampoco- estaba en peligro o algo peor, ya que no logra percibir su vínculo. Ante dicha situación, Helios propuso hacer algunas rondas, con él, alrededor de la zona para probar suerte, tal vez podría restablecer su vínculo con ello.

Mientras estaban en ello, Helios y Damalfit, nuestro explorador estrella detectó algunas cosas inusuales muuuuy a lo lejos, parecían resplandores, semejantes a los que se verían en el horizonte al alba, pero era la larga noche y eso, por supuesto, era todo menos corriente. Luego de algunas pesquisas desde varias posiciones, sus sentidos de súper elfo le llevaron a definir que eran llamas, llamas generadas por fuertes explosiones que estaban cubriendo zonas relativamente pequeñas, pero con una potencia inusualmente elevada. Las llamas habían ya consumido una porción del bosque a lo lejos, factor que preocupó profundamente a Helios –Larga noche, muuuucha nieve, fuego que tarda en apagarse, explosiones, orcos avanzando contra demonios durante esta época del año… algo no huele bien, y no era él, de pronto sí el mago, no tiene por costumbre bañarse-

De vuelta al campamento, Helios informó lo sucedido, entre los 5 decidieron acercarse hacia lo que parecía era el foco del fuego, donde se producían las llamas –Hay gente a la que le gusta meter la mano al fuego para ver si quema- y así pues se fueron acercando precavidamente hacia el resplandor. Vale decir que el único que veía alguna cosa era Helios, los demás bien podrían haber perdido la nariz y las orejas, pero ni se darían por enterados. Entre más cerca estaban, más fácil era para Helios ir detallando la escena, entre las potentes llamas pudo identificar 3 figuras, Orcos, uno de ellos con una risa típica de sanatorio mental, con su aspecto desaliñado, lo que podríamos llamar pelo más parecían trozos de raíz pegados a la cabeza; mientras que las otras dos figuras eran, a todas luces, guerreros, especialmente por sus atavíos, armadura, armas, detalles que distinguen al que le gusta romperse la testa contra los otros sin magia.

De pronto, Helios queda estático, apenas gesticulando con sus labios le dice al grupo que se oculten de manera rápida. El orco de pelos tiesos lo había visto, probablemente a los demás. Los muchachos no tardaron un brinco en despabilar y de ocultarse lo mejor que podían. Ryobak se trepó sobre un árbol, Arpad y Damalfit quedaron uno junto al otro detrás de otro enorme árbol, pero a nivel de tierra. Helios hizo lo propio y con sus increíbles habilidades se dispuso a mimetizarse y seguir de cerca los pasos de los orcos, que ahora se acercaban a la posición del grupo. La sorpresa de todos, hasta para ella misma, fue que Alaska se desvaneció en el aire, se escondió tan bien que no habría podido encontrarse a ella misma. Los orcos fueron dirigidos por el maniaco pelos necios hacia la dirección del grupo, separándose un poco el uno del otro buscaron abarcar terreno, mientras pelos necios se cubrió con las ramas de los árboles para no ser detectado, en lo que tuvo éxito frente a todos, menos Helios, que lo tenía en la mira desde el inicio, y Alaska, que por alguna razón desconocida podía notar a la perfección, desde donde sea que estuviera escondida, hasta los malos pensamientos de todos y cada uno.

La pelea dio inicio cuando los orcos llegaron al campo de visión de Arpad y Damalfit, los cuales iniciaron con un par de maniobras de campo. Arpad de inmediato se posicionó frente al que mejor armado parecía estar, un orco con pedazos de varias armaduras como propias, además de un escudo de buen tamaño en la espalda. El otro orco parecía algo más rudimentario, con armadura de cuero y unas rocas atadas de alguna manera a sus manos, extraño para unos, normal para los orcos. El pelos necios estaba a lo lejos, inexistente para quienes ya luchaban, poco a poco acortando distancia. Helios le seguía de cerca sin que, al parecer, lo notara.

S04_-_Sakurech_Asolador.png

Damalfit, posicionado tras el monje, utilizó agrandar persona en Arpad, que resulto en una maniobra sobradamente eficaz para hacer frente al enemigo, un golpe del monje era como ser embestido por una casa pequeña, el orco del escudo sintió el daño de inmediato, dando aviso al otro para que lo apoyara a la brevedad. De un movimiento ágil, muy ágil, el orco de escudo ataca a Arpad y se aleja hacia el otro orco de rocas, fallando en lo primero, pero con tal destreza que el monje sabe al instante que no podrá atacarlo de manera desprevenida, es un guerrero muy hábil. Luego de esos, de la nada, una maraña de brezos se alza en el terreno, cubriendo una amplia zona, de inmediato hacia todo el terreno dificultoso para los dos camaradas, los orcos quedaron, misteriosamente, fuera de la zona. El pelos necios había usado un hechizo para esto, Damalfit había podido identificar el hechizo, no su efecto o lanzador, pero estaba claro para él que no era ninguno de los orcos a la vista.

Acto seguido, Damalfit ataca con hechizos a los orcos, causándoles daño. Pelos necios, sin dar espera, utiliza otro hechizo sobre Arpad, que logra resistirlo lo mejor que puede, pero se encuentra en problemas por estar dentro de la maraña, la cual hace daño a cada movimiento. Parece que nadie más decide actuar, Arpad se limita a enfrentar lo que yace ante sus narices, así que decide, a pesar del daño, salir de la maraña, pero antes de actuar, una fuerte explosión de fuego le hace una buena cantidad de daño. Damalfit había fallado una bola de fuego, Arpad ignora esto.

Eventualmente Arpad se libra de la maraña a costa de unos rasguños dolorosos, choca de frente contra los dos orcos, ‘escudo’ y ‘roca’, logrando derribar al segundo luego de un fuerte impacto de la maza que iba en dirección al del ‘escudo’. Por su parte, orco de escudo ataca a Arpad, infringiendo buen daño y haciendo la pelea más peligrosa para el monje. De la nada surge el pelos necios, que hasta ahora estaba oculto a los otros. Utilizando un poderoso conjuro, hace explotar en fuego todo a su alrededor, hiriendo gravemente a Arpad, quien ahora carga con un daño casi igual a su vida.

Pelos necios se vio obligado a revelar su presencia ya que Alaska, Ryobak y Helios le atacaron, casi de manera simultánea, tomándolo por sorpresa y causando tal cantidad de daño, que no le quedó más remedio que utilizar su último recurso, después de todo con la cantidad de daño causado no podía conjurar, al menos no tenía sentido intentarlo siquiera. La pelea se tornó a favor de los aventureros, quienes entre invocaciones, flechas, espadazos y mazazos, se habían deshecho de los dos orcos en tierra y a poco de lograrlo con el del pelos necios, quien en un acto desesperado utiliza de nuevo la explosión, haciendo suficiente daño a Arpad para mandarlo vía exprés a los brazos de Iyaki. Pelos necios, en un acto final le dice a Helios en común: ¡Alto!, pero éste no atiende y lo ataca, dejándolo inconsciente.

El monje ha caído, dos orcos inconscientes, ‘escudo’ y pelos necios. El “compañero animal” de Damalfit perdido, el esmalte de uñas de Alaska agotado, las pintas de aceite de Ryobak casi terminadas, los zapatos de baile de Helios ya piden cambio de tapas, la suerte está echada. ¿Y ahora qué? En una secuencia de eventos absolutamente aleatorios y afortunados, Helios inicia una plática con el pelos necios y en un acto de astucia le pregunta si tiene los medios para regresar a la vida a su camarada Arpad, por el cual pelos necios muestra respeto –también por Helios-. Esto lo hace como respuesta al interés del pelos necios por la suerte de sus camaradas, también, y el resaltar que ha sido inteligente por parte del grupo el hecho de no matar a ‘escudo’. Pelos necios dice que sí, luego de ellos hay una corta negociación, acuerdan preservar la vida de ‘escudo’, a cambio de que pelos necios vuelva Arpad a la vida, luego intercambiarán a éstos y cada uno por su lado, muy bonitos y orondos. El acuerdo se llevará a cabo en 4 ciclos, o algo así. –No me pagan por llevarles las cuentas de los días-

El grupo se retira, así mismo lo hace pelos necios, de suerte que ambos logren sus cometidos. Por lo pronto, los aventureros han hecho un retroceso de su zona inicial hasta las cercanías de la línea de defensa más próxima a la ciudad de los hijos de Tehamú. Las criaturas allí son mucho más poderosas y temibles, de hecho, se presenta ante ellos la criatura que había negociado con ellos, al menos se parece a esa, un demonio Babau. Éste les consulta las novedades de los últimos ciclos, además de confirmar qué clase de objetos son requeridos como parte de su pago, de modo tal que puedan equiparse mejor y ser más útiles en los ciclos por venir. Entre tanto, aunque el grupo intentó ocultar la presencia del orco prisionero al dejarlo dentro de un saco y mezclado con más bultos, el demonio lo advierte y decide llevárselo para interrogarlo, prometiendo devolverlo con vida, además de traer consigo los objetos que solicitan.

Al tiempo reaparece el demonio, entrega a Helios una cimitarra muy especial, poderosa y fácil de llevar. A Damalfit unos pergaminos con poderosos hechizos y a Ryobak, quien solicita información sobre Ufrengak, es llevado ante unos seres enigmáticos, le narran algunos acontecimientos de carácter secreto, advirtiéndole que si llegase a revelar lo que sabe, será objeto de su ira, o sea, si abre la jeta le mandan los del jabalí. Luego lo devuelven con los demás y, como había prometido el demonio, les entregan al orco, quien se encuentra en un estado de debilidad extrema, pero vivo.

¿Será que reviven a Arpad?
¿Será que el grupo sobrevive este Noxante?
¿Será que Helios logra comprarse ése tutú rosado que tanto quiere?
¿Encontrará Damalfit a su cosa horrible de nombre horrible?
¿Seguirá Ryobak quemándose hasta los calzones?

¡No se pierda el próximo capítulo!

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