El olvido creador

las cartas de la traición

Curiosamente, a partir de este ciclo, las horas de oscuridad comenzaron a superar las horas de luz. Tomamos un par de ciclos para descansar, y entrenar, últimamente me ha intrigado mucho el hecho de que algunas criaturas fueran inmunes a ciertos daños de precisión, por lo que le pedí al señor Kutrhuel que invocara un par de muertos vivientes para entrenar con ellos un rato, pero desgraciadamente So me escucho y por obvias razones no lo permitió, así que le pedí a ella que me ayudara con esto. Muy curiosamente, accedió a ayudarme, (tal vez lo del peine funciono y ahora le caigo un poco mejor),por lo que fuimos al templo de Zechi, y ya no me acuerdo más…, ¡bueno!, solo un poco, solo recuerdo que ya íbamos a llegar al templo mientras la señorita So y yo hablábamos sobre algunos ideales que tenemos en común, y de repente ya nos dirigíamos a otra parte diferente, ¡no estoy loco, lo juro!, por lo que me dijo So fue magia, pero por lo menos encontramos información valiosa. Teníamos que ir a otro templo un poco más clandestino de Zechi, después de caminar un buen rato, llegamos a un templo bastante oscuro, con fuegos purpuras y sombras por todos lados, llegamos hasta un punto donde había un hombre que al parecer no tenía ojos, explicamos por qué estábamos ahí y luego de dar nuestra “ofrenda”, este alzo dos muertos vivientes para que yo luchara con ellos, reuní un poco de información, aunque a las malas, porque el muy cabron que los invoco los potencio con su magia y de ahí para allá no me acuerdo más…. . Solo me acuerdo que So me llevo al templo de Zechi (el auténtico) y me curo.
Luego de que me curaran, fui sacado de una manera poco ortodoxa, al parecer Dante estaba en el templo y por obvias razones no se podía enterar de lo sucedido, así que me sacaron como a un prisionero para luego tirarme a la calle, desde ese punto camine hasta el muelle y de ahí a la posada, igual que Dante y So que iban en el Pegaso, pero por suerte no pudieron verme.
Al llegar a la taberna, fui un poco paranoico, y con el fin de que Dante no me viera entrar, subí por el segundo piso buscando una puerta abierta, aproveche y tome un par de monedas prestadas de algunas habitaciones, y cuando logre encontrar una abierta, una pantera me estaba esperando tras la puerta, por lo que decidí muy discretamente devolverme y buscar la puerta trasera de la taberna.
Tuve que tocar un par de veces, y al no abrirme use mis tobilleras para entrar, vaya susto le metí al pobre tabernero, pero después de calmarlo este me comunico que habían hombres extraños hablando con el resto del grupo, por lo que me escondí tras la barra y me dispuse a escuchar.
Estaban hablando con un hombre, hablaban sobre proteger al señor Kutrhuel de algo, pero no mencionaron de qué, pero con una condición, todo el grupo tenía que ir con él.
Más tarde me entere de cómo habían conocido a esta persona, al parecer este sujeto entro a la taberna junto a una pantera, algo que llamo bastante la atención de mis camaradas, que obviamente empezaron a analizarlo por todos los medios posibles sin cuidado alguno, al parecer esto no le gusto a este hombre que obviamente se dio cuenta que lo reparaban, por lo que se acercó a hacer el reclamo, pero curiosamente, esas personas que lo estaban analizando, eran justamente las mismas que el buscaba, al parecer lo enviaba no se quien, con el fin de darle un mensaje al señor Kutrhuel, según él su mensaje era una mentira tan bien dicha que parecería una verdad, algo que no ayudo mucho en infundir confianza en sus palabras, el mensaje era una “petición” para que se dejara cuidar de un mal inminente, y que solo ellos podían protegerlo. Tiempo después vino buscando al señor Kutrhuel otra persona, era un enano con grandes hombreras que estaba acompañado por un ser al parecer sin mente, por lo que me pude enterar no quedaron en muy buenos términos, pero venia por la misma situación, proteger a Kutrhuel de un peligro inminente, por lo que cuadraron en reunir a todo el grupo en un cuarto de ciclo, y aquí estamos, conmigo detrás de la barra mientras espero que hacer.
Con el fin de avisarle al señor Kutrhuel de mi presencia, le envié un mensaje con ayuda del cantinero, no le pude ver, pero espero que haya sido discreto. Más al rato Kutrhuel me hizo saber que tenía que salir.
Cuando iba entrando a la taberna, todos estaban saliendo, mis compañeros, el hombre de la pantera, el enano y su cosa sin mente, Me pidieron que los acompañaron y al no tener más opción accedí.
Llegamos a un astillero no muy grande, en él había una pequeña carpa bastante sospechosa, nos pidieron que entráramos a ella pero todos teníamos derecho a una pregunta, todos estábamos a la defensiva de lo que pudiese pasar, por lo que las preguntas son más que lógicas.
La primera en entrar fue So, después de un par de minutos salió bastante normal, luego entro Dante, este se demoró un poco más, al salir, estaba muy diferente, lo primero que todos notamos fue el cambio en su actitud, parecía más sabio, incluso un poco más viejo, pero a pesar de esto su cuerpo se veía más fuerte, tenía una gran bolsa con gemas y un arco, bastante asombrados, seguimos entrando, el siguiente fui yo, adentro había una anciana con unas cartas, a mí me pareció una señora drogadicta que me quería leer las cartas, pero no eran unas simples cartas, al parecer estas tenían un gran poder, lo único que tengo que decir sobre lo que me salió , es que ahora no soy el mismo.
Después de mí, entro Arpad, el cual nunca más volvió a salir, luego entro Kutrhuel, y justo cuando él estaba adentro, un elfo negro con ojos rojos entro al astillero y se paró ahí sin más, luego salió Kutrhuel y nos enteramos de que ese elfo era uno de los resultados de la carta.
Luego entro el vagabundo, el pobre tipo no conto con suerte, lastimosamente perdimos su alma, está en algún plano diferente, o eso nos dijo la anciana, que salió de la carpa para pedirnos que lo recogiéramos, algunos ganaron cosas muy valiosas, pero otros perdieron lo más valioso: la vida

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jogike Santiago_alvarez

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